Caracas. Las autoridades venezolanas liberaron al opositor nacionalizado español Yon Goicoechea, detenido hace 14 meses, acusado por el gobierno de portar explosivos y también al alcalde del municipio Mario Briceño, del estado de Aragua, Delson Guarate.
"Hoy Delson Guarate y Yon Goicoechea se reencuentran con su familia. No podemos olvidar la injusticia y el sufrimiento por el que han pasado", señaló en Twitter el diputado Juan Andrés Mejía.
El legislador se refería a Delson Guarate, alcalde de un municipio del estado Aragua (norte), quien fue detenido hace 13 meses. "Estoy en libertad", confirmó el funcionario.
Todo esto ocurre cuarenta y ocho horas después que las autoridades de la nación caribeña convocaran a sus acreedores a iniciar una renegociación de la deuda externa, estimada en unos 150.000 millones de dólares, un proceso que acrecentó los temores de default.
Goicoechea, un abogado de 32 años, fue detenido en agosto de 2016 por presuntamente portar explosivos, que según el gobierno, serían usados en una marcha para reclamar un referendo revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro.
Líder de multitudinarias manifestaciones estudiantiles en 2007 contra el gobierno del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013), regresó a
Venezuela en julio de 2016, tras vivir casi cuatro años en Estados Unidos y España.
Goicoechea, quien fue liberado con medidas cautelares que le obligan a presentarse periódicamente ante la justicia, milita en el partido Voluntad Popular, del dirigente Leopoldo López, quien se encuentra en arresto domiciliario.
Al otorgar el 26 de octubre a la oposición venezolana el premio Sájarov a la libertad de conciencia, la Eurocámara hizo especial mención a los "presos políticos", entre ellos Goicoechea.
El ex líder estudiantil también recibió en 2008 el premio Milton Friedman por la libertad, dotado con 500.000 dólares, por su "lucha democrática".
Durante un encuentro en Madrid el 13 de setiembre, el ministro de Asuntos Exteriores de España, Alfonso Dastis, manifestó a su homólogo venezolano, Jorge Arreaza, preocupación por el caso de Goicoechea.
España ha mantenido tensas relaciones con Venezuela desde que Chávez se hizo cargo del poder en su país. Su sucesor, Nicolás Maduro, acusa al gobierno de Mariano Rajoy de integrar una "conjura internacional" para derrocarlo. Pero, según organizaciones de derechos humanos los "presos políticos" suman 380.