Ezequiel Ledesma (23) sigue detenido en lo que fuera Contraventores y continúa como único imputado por las muertes de Karen Arenas (22), su mamá Alejandra Ferreyra (48) y el pequeño sobrino Yariel Bruno (4).
Ezequiel Ledesma (23) sigue detenido en lo que fuera Contraventores y continúa como único imputado por las muertes de Karen Arenas (22), su mamá Alejandra Ferreyra (48) y el pequeño sobrino Yariel Bruno (4).
Es decir que en el barrio Bandera Argentina, desde el lunes hay cuatro personas que ya no caminan estas calles, ni salen a la puerta.
Y, como decía el gran fiscal Roberto Lavado: "Todo crimen deja heridas irreparables, tanto a las víctimas como al victimario". En otras palabras, hoy en el barrio Bandera Argentina hay dos familias destruidas.
Habló la mamá
El domicilio de las tres víctimas estaba, ayer por la tarde, con sus luces encendidas pero sin ocupantes que respondieran al llamado.
Mientras que a menos de 50 metros, por la misma vereda y por un garaje sin puerta, Nora, la mamá de Ezequiel, salió y habló con Los Andes.
"Yo sé que mi hijo no es un asesino...", fue lo primero que dijo, en voz baja pero muy firme.
Vecinos de años con Karen, Alejandra y Yariel, nunca se visitaron como familias, pero reconoció que "nos conocíamos de vista, nos saludábamos si nos cruzábamos, pero yo nunca fui a la casa de ellas".
Situación muy diferente a lo ocurrido con su hijo Ezequiel (el tercero de 8 hermanos): "Ellos eran novios. Y acompañaba a la chica a todos lados y la cuidaba mucho".
A declarar
Más adelante la mujer anticipó que el abogado Raúl Sánchez "está juntando pruebas que llevará al fiscal (Carlos) Torres y ahí quedarán demostradas muchas cosas que hasta ahora no han trascendido".
Precisamente, el profesional había anunciado la intención de llevar a su defendido para que declare, lo que hasta ayer no había sucedido.
Lo visitó dos veces
Y si bien evitó anticipar alguna de ellas, sólo hizo referencia a la "planilla" que, con la firmada por su hijo, avala haber participado de un partido de fútbol, jugado la noche del domingo en Gutiérrez. Y cuando regresó eran poco más de las 21.30.
"Y también lo demuestra -agregó la mamá- que recién ayer (por el miércoles) lo pude ver y le lleve ropa y zapatillas", en clara referencia a que cuando lo detuvieron su hijo aún estaba con los botines de fútbol y jogging.
Más adelante, ante la pregunta de cómo es su hijo, la mujer simplemente dijo: "Es un buen chico que nunca pudo hacer algo como lo ocurrido".
Después preguntamos: ¿cómo lo había visto en el Centro de Detención Transitorio -desde el lunes sólo lo pudo ver dos veces- y respondió: "Lo vi bien, muy preocupado por la acusación, pero con la tranquilidad del que se sabe inocente".
Al final reconoció que ante las cámaras, en la mañana del lunes, después de conocidos los asesinatos, "hubo gente que habló mucho, aunque ahora los mismos prefieren el silencio".