Sonriente y con el balón de recuerdo bajo el brazo, flanqueado por Iniesta, Neymar y Lionel Messi, Luis Suárez inmortalizó su primer triplete con el Barcelona, el sábado en la goleada por 8-0 en cancha del Córdoba.
Sonriente y con el balón de recuerdo bajo el brazo, flanqueado por Iniesta, Neymar y Lionel Messi, Luis Suárez inmortalizó su primer triplete con el Barcelona, el sábado en la goleada por 8-0 en cancha del Córdoba.
“Con el Gordo y no es Ronaldo. Felicitaciones!”, añadió Javier Mascherano en la redes sociales, demostrando la buena onda que reina con el delantero de la Celeste.
Con tres goles de variada factura, Suárez acercó al Barsa al objetivo de levantar su título número 23, ya que con ese triunfo mantienen la distancia de tres puntos con el Real Madrid.
Pero el uruguayo también completó una vuelta de ensueño con el club que apostó por su controvertido fichaje tras la sanción de la FIFA por morder al italiano Giorgio Chiellini en el pasado Mundial de Brasil. Incorporado con retraso a la disciplina barcelonista y pese a estrenar su cuenta en la Liga de Campeones contra el débil Apoel Nicosia, a Suárez le costó arrancar en la faceta goleadora y, tras siete fechas sin marcar, empezaron los murmullos sobre la decisión de haber desembolsado cerca de 90 millones de dólares por su fichaje.
“Estuve tiempo sin jugar y me costó un poco. Nunca me creo el mejor cuando marco ni el peor cuando cometo un error, como en el Mundial”, explicó Suárez poco antes de celebrar el pase a semifinales de la Champions, donde el Barsa recibe en el cotejo de ida al Bayern Munich.
“Soy muy autocrítico y llegué a pensar que había momentos en que no estaba ayudando al equipo, pero siempre confié en mí, y me trataron como a uno más”.