Aunque el fútbol no figure entre nuestros gustos, es indudable que no hemos podido quedar al margen de lo ocurrido, en este último tiempo, en relación con el partido de dos equipos favoritos de nuestro país, juego que, por los desmanes de los fanáticos, se jugó en el extranjero. Para referirse a esos aficionados cuyo modo de actuar es violento, hay una palabra que, connotativamente, los designa: 'barrabrava'; pero he aquí que, según algunos escritos, también se puede hablar de 'barra brava', en dos palabras. ¿Cuál forma es la correcta?
Veamos qué nos responde la Fundación del Español Urgente: "Las formas 'barrabrava', en una sola palabra, y 'barra brava', en dos, son adecuadas para aludir tanto a los grupos de aficionados violentos de un equipo de fútbol como a cada uno de sus miembros". Así, en un matutino porteño hemos encontrado las dos formas en titulares como "El mundo barrabrava: ese mundo oscuro del que en España no se sabía tanto" y también "En España hubo asombro por el poder de los barras bravas en nuestro país".
Si bien son correctas y están admitidas las dos formas, hay que observar que, si escribimos 'barrabrava', pluralizaremos 'barrabravas', con la 's' colocada al último elemento del término; en cambio, si se opta por la escritura en dos vocablos, colocaremos en plural cada una de sus partes, esto es, 'barras bravas'. Es importante, entonces, no mezclar los dos criterios: si va en una sola palabra, el plural se realiza sobre el final del vocablo; si usamos dos términos, pluralizaremos cada uno de ellos.
Siempre mencionamos en esta columna el Diccionario panhispánico de dudas como fuente para disipar cualquier inconveniente en cuanto a escritura de términos y expresiones; pero, además, debemos recomendar el Diccionario argentino de dudas idiomáticas, publicación que se debe a nuestra Academia Argentina de Letras y que recoge, además de las dudas del Panhispánico, otras que son propias de nuestro país.
Así, con respecto al término que nos ocupa, nos dice esta fuente: "Barrabrava es grupo de individuos fanáticos de un equipo de fútbol que, en ocasión de jugar un partido, suelen incurrir en desmanes tanto en las canchas como en las calles; también, cada uno de esos individuos". Termina la referencia diciendo que, con los mismos sentidos, existe también y es igualmente válida la grafía en dos palabras ('barra brava') que, aunque más cercana a la etimología, parece tender al desuso.
¿Y cómo proceder con respecto al género de este término? Lo apropiado resulta el femenino 'la barrabrava', que alude al grupo de fanáticos violentos; pero, si se quiere nombrar a cada uno de sus integrantes, el género se indicará mediante el artículo o el determinante antepuesto: 'el/la barrabrava', 'un/una barrabrava'.
El gusto por las voces extranjeros también se puede observar en el uso muy extendido del término "hooligans"; sin embargo, en nuestra defensa del español, preferimos el uso de 'barrabrava' o, la locución totalmente descriptiva 'fanático violento' o 'hincha violento'. Para quienes optan por el anglicismo, recordamos que las normas académicas recomiendan entrecomillar el término o, si se dispone de la tipografía adecuada, colocarlo en cursiva, esto es, "hooligans" o hooligans. La Fundéu nos dice, respecto de esta palabra, que si bien su uso se está extendiendo a los hinchas violentos de cualquier nacionalidad, su significado original alude específicamente a los británicos.
También es posible, en estos casos, usar el vocablo 'hinchada', voz que queda académicamente definida como "multitud de hinchas", entendiéndose por 'hincha' todo partidario entusiasta de alguien o algo, especialmente de un equipo deportivo. 'Hincha' puede anteponer el artículo masculino o femenino y se registran, entonces, 'el hincha' y 'la hincha'. Es necesario acotar que tanto 'hinchada' como 'hincha' son términos que no poseen la connotación negativa de 'barrabrava', pues el apoyo al equipo favorito se da en ellos a través de cánticos de aliento, despliegue de banderas o lanzamiento de globos, serpentinas y trozos de papel, sin llegar a los actos de extrema violencia que caracterizan el movimiento de los barrabravas.
¿Hay en español algunos otros vocablos que se refieran a esta misma realidad? Según el Diccionario de americanismos, obra de la Asociación de Academias de la Lengua Española (Asale), es hoy poco usado el término 'barrista', en países como Perú, Chile y Ecuador, con el valor de "hincha integrante de una barra, grupo de seguidores de un equipo". Lo registra como sustantivo masculino y femenino y nos remite al vocablo 'barrero', usado en Chile como adjetivo y sustantivo, con el valor más general, referido a persona, de "que trata con favoritismo a unos, en detrimento de otros".
Menos conocido es el adjetivo 'gamberro', usado en España para nombrar, de modo genérico, al que comete actos de grosería o incivilidad y que, por lo tanto, no se circunscribe únicamente al fútbol o a los deportes. También hay un adjetivo, que puede sustantivarse, y que es de origen incierto: se trata de 'forofo, -fa'. Se usa coloquialmente, aplicado a personas, y su valor significativo es "partidario entusiasta de alguien o algo, especialmente de un equipo deportivo".
Una reflexión etimológica final en relación con el concepto de 'barrabrava': se insiste en que el común denominador del individuo fanático y del grupo al que pertenece es el accionar violento. El vocablo 'violento' reúne en sí dos ideas, fundamentales a la hora de definir a aquellos individuos: por un lado, está la "vis", que era la fuerza brutal, cruel, inmoderada; por otro, el sufijo adjetival "-olento/-ulento", que indicaba abundancia o profusión de una cualidad. Entonces, pues, el accionar de quienes han sido motivo de esta nota es el característico de la fuerza física que se usa con el propósito de hacer daño.
Hemos hablado hasta ahora de las voces que describen el accionar de los que, ciegos por la admiración o por la pasión que despierta un club deportivo, se transforman en 'fanáticos', pues proceden con 'fanatismo'. Este concepto queda definido como "apasionamiento y tenacidad desmedida en la defensa de creencias u opiniones"; los fanáticos son, entonces, los que actúan con fanatismo porque están preocupados o entusiasmados exageradamente por algo. En la actualidad, se usa el acortamiento 'fan', sustantivo común en cuanto al género ('el/la fan'). Es un anglicismo asentado, a pesar de poder sustituirse por voces españolas como 'hincha' o 'aficionado'. El plural en inglés es "fans", pero en español se recomienda acomodar la palabra a nuestra morfología y decir, por consiguiente, 'fanes' (como hubiéramos dicho 'panes', 'canes', 'flanes' o 'yenes').