El triunfo argentino 1-0 sobre Bélgica y la histórica clasificación a semifinales de la Copa del Mundo 2014 hicieron delirar a más de dos mil mendocinos en el centro capitalino. Banderas, bombos, camisetas, gorros... todo pintado celeste y blanco para festejar el gol de Gonzalo Higuaín y la continuidad hacia el sueño máximo.

