Se imaginan, si uno es hijo de David Beckham lo más normal sería mostrar a semejante padre a diestra y siniestra. No sólo es bellísimo sino que además es rico y talentoso. Pero las cosas no son siempre como se imaginan. Estos niños piden que su padre los deje a la vuelta del colegio ya que les parece un quemo aparecer con él.
"Para ser honesto, me convertí en un taxista. Desde las 7 de la mañana los llevo a sus cuatro diferentes colegios, eso me lleva 1 hora y 15 minutos. Después a las 12 busco a mi pequeña hija y a los niños a las 16. Luego ellos entrenan en una academia de fútbol hasta las 21.30 y después estoy en casa", describió este papá.
"Debe ser una pesadilla", se rió el conductor y él aclaró: "No, es genial porque estuve jugando al fútbol durante los pasados 22 años, no siempre con la familia, y viajé mucho. Es lindo estar en casa".
Sobre su paternidad contó más: "A Romeo, cuando le quiero dar un beso me corre la cara", relató. "Brooklyn, que es el mayor, me pidió varias veces que estacionara a la vuelta para entrar él solo. Así que un día cuando él estaba en la puerta del colegio, bajé la ventana y le grité '¡Brooklyn, te quiero!'", dijo con picardía.
"Victoria les tuvo que recordar que tienen un papá muy cool, pero...", finalizó.