26 de noviembre de 2017 - 00:00

Los Fabulosos Cadillacs: última parada, Mendoza

Poco antes de su llegada a estas tierras, Mario Siperman habló en exclusiva con Estilo de su show en la Fiesta Provincial de la Cerveza.

Una de las bandas más importantes de la historia reciente del rock argentino llega a Mendoza, en el marco de la Fiesta Provincial de la Cerveza.

Con más de un millón de discos vendidos, 11 álbumes de estudio y una gran cantidad de premios en la estantería, Los Fabulosos Cadillacs serán el plato fuerte de la tercera noche de una fiesta que reúne la mejor música, comidas típicas y su protagonista: la cerveza.

El grupo integrado por Vicentico (voz), Flavio Cianciarulo (bajo), Sergio Rotman (saxo), Fernando Ricciardi (batería), Daniel Lozano (trompeta) y Mario Siperman (teclados), presentará lo mejor de su repertorio para despedir un año de éxitos, en el que no faltaron visitas a diversos países del mundo.

Una semana antes del festejo, el tecladista de la banda le regala unos minutos a Estilo para charlar sobre el show y hacer un breve repaso por algunos de los grandes momentos de la agrupación.

–Son una de las pocas bandas argentinas que cruzó el umbral de las tres décadas de carrera. ¿Cómo lo sienten?

–Es verdad, no hay muchas bandas con esta historia. Me parece que un poco  tiene que ver con la relación que nos une: somos amigos, hermanos y familia. Pero también influye que no somos de meternos en la vorágine del mundo del espectáculo. Si te dejás llevar por lo que te dicen o lo que te llega de afuera, terminás dentro de una locura muy difícil de soportar.

–Viajemos en el tiempo. Cuando empezaron, ¿imaginaban llegar al lugar en el que están hoy?

–La verdad... no. Empezamos como el clásico grupo de amigos que se va de vacaciones y lleva sus instrumentos para armar una banda y divertirse. Claro, siempre flotaba en el aire el sueño de poder grabar un disco y ser una banda que tocara en todos lados, pero jamás pensamos en esta realidad. Es una locura haber pasado estos últimos 30 años tocando en distintos países… aunque el mundo haya cambiado.

–¿Qué querés decir con eso?

–Hace tres décadas, tener información de una banda de otro país no era algo tan sencillo. Hoy, cualquier pibe de 18 años que esté muy interesado en la música tiene posibilidades de conocer bandas de cualquier punto del mundo, sin salir de su casa.

Es más, recién me llegó un mensaje de fanáticos de Costa Rica avisándome que estarán presentes en el show de Mendoza. Y esto es algo que vivimos siempre y pasa en todos lados. La información vuela... es una cosa de locos la magia de internet y las redes sociales.

–Así como cambió el mundo, ¿cambió el mensaje de la banda?

–Lo hizo a la par de nosotros porque cambió nuestra forma de pensar y de ver las cosas. Aunque el mensaje de fondo siempre es el mismo: el amor, el respeto, la no violencia y amar la música. Esas son cosas universales que siempre van a estar presentes.

Nosotros nos conocimos en cuarto y quinto año del colegio secundario; hoy pasamos los 50 años, tenemos familias, y obviamente sería horrible y raro seguir con el mismo pensamiento que un chico de 17 años (risas).

–Estuvieron varios años sin tocar. ¿Cómo fue el reencuentro?

–El otro día estaba con mi esposa y nos acordábamos de la llamada que desencadenó la vuelta. Era Vicentico, y con un simple “Hola Mario, tenemos ganas de volver a tocar. ¿Venís?”, me convenció. Bastó sólo una llamada, y como es algo que me gusta y apasiona, no lo dudé.

Siempre digo en broma que el Vaino (Rigozzi) –primer guitarrista y manager actual– es una especie de batiseñal de la banda. Él prende la “Cadillacseñal” y estamos todos.

–Hablando de grandes momentos, ¿cómo fue tocar en el Madison Square Garden?

–Increíble, muy emocionante. Fue el sexto concierto de una gira que realizamos por México y Estados Unidos. Es uno de esos lugares en donde los camarines están cubiertos por las fotos de los monstruos que se presentaron allí, así que la magia te invade.

Pero por otro lado, todos los conciertos que hemos hecho en este último tiempo son especiales. No somos de presentarnos mucho en el país –en 2017 estuvimos en Córdoba, Buenos Aires y Mar del Plata– así que el concierto del próximo sábado en Mendoza es especial.

El regreso de la canción

La salvación de Solo y Juan (2016) es un disco que marcó la vuelta definitiva de la mítica banda a la creación de nuevas canciones. Claro, en el año 2008 sacaron un álbum (La luz del ritmo) con 13 temas, de los cuales cinco eran nuevos. Y en El arte de la elegancia (2009), hay ocho nuevas versiones de clásicos de la banda junto a dos novedades.

“Este último material es un disco completamente nuevo, el anterior había sido La marcha del golazo solitario y salió en 1999. Después de 17 años, se volvió a prender la ‘Cadillacseñal’ y ahí estuvimos”, agrega Siperman entre risas.

–¿Cómo es el disco?

–Es un disco conceptual. Te invita a dejar todo de lado para que lo escuchés tranquilo. Implica tomarse una hora del día para meterse en el clima de las canciones y así lograr ser parte de la historia que cuenta y poder disfrutar de las sensaciones que produce. En este sentido, va un poco a contramano de la velocidad de cómo se escucha música hoy.

–¿Cómo se escucha hoy?

–Escuchás media canción y ya estás en la playlist buscando otra. Y acá somos un poco caprichosos, disfrutamos de planear y de hacer cosas que involucren ponerte un poco incómodo. Queremos que el público salga de esa zona de confort, porque lo cómodo hoy es escuchar un poco de reggaetón y listo. Nosotros proponemos que te sientes una hora en tu sillón y escuches una hora de música.

Un show particular

“La presentación en la Fiesta Provincial de la Cerveza también coincide con el último show del año de la banda, por eso va a tener un toque de celebración especial”, dice Siperman.

Con respecto al formato del espectáculo, adelanta que seguirá la línea de los shows presentados a lo largo del año: “Van a estar todos los clásicos, algunos temas del último disco y también un par de los que presentamos en el Madison Square Garden”.

“Y así como cuando vamos a Chile sé que hay muchos mendocinos que se cruzan para vernos, esta vez será al revés. Eso es algo que emociona, ver tanta gente que le gusta el grupo y que se toma el trabajo y el gasto de viajar y ver a su grupo favorito”, concluye Siperman.

La grilla de la Fiesta

Desde el jueves 7 y a partir de las 19, el parque San Vicente recibe el clásico godoicruceño que este año celebra su 10° aniversario.

Para esta ocasión, dos escenarios se preparan para albergar a las bandas locales, nacionales e internacionales elegidas por la organización. La grilla, a continuación:

Jueves 7
Las Pelotas, Ella Es Tan Cargosa, Costa Canal, Strudel Klezmer Orchestra, Las Ex, Zeta Cuatro y Cactus.

Viernes 8
Guasones, Todos Tus Muertos, Bersuit Vergarabat, Bien Sudaca, La Skandalosa Tripulación, Cinical y Kanal Bantú.

Sábado 9
Los Fabulosos Cadillacs, El Kuelgue, Spaghetti Western, Espiche, La Farolera (Banda de Villa General Belgrano), Gauchos del Río y Alejo y Valentín.

Domingo 10
Café Tacvba, El Soldado, Onda Vaga, Fuego en Moscú, Usted Señálemelo, El Gordo Cañón y la Poxiband y Groova.

Las entradas tienen un valor de $ 250 y se pueden adquirir en www.1000tickets.com.ar. Además, se vende un abono por los cuatro días a $ 800.

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