Cada vez hay más equipos de aire acondicionado, lo cual claramente ayuda a transitar el verano sin “derretirse”. Edificios, casas y vehículos cuentan con esta comodidad, lo que con las actividades cotidianas obliga a pasar de un ambiente a otro que tiene una temperatura diferente. Ni hablar si hay que salir al exterior donde en particular los últimos días el calor ha sido intenso. En este contexto el cuerpo debe adaptarse rápidamente.
“Hace tanto frío en mi lugar de trabajo que cuando salgo demoro varias cuadras en aclimatarme”, contó Marcelo.
Pero por otra parte hay que tener en cuenta que el uso de este tipo de artefactos requiere ciertos cuidados para evitar que dañen la salud ya que uno de los problemas fundamentales es que sin ellos se puede afectar la calidad del aire y favorecer enfermedades.
Lo que advierten los entendidos es que la falta de una adecuada ventilación concentra contaminantes y microbios.
El neumonólogo Raúl Lisanti, jefe de servicio del hospital Del Carmen advirtió que “el aire acondicionado por debajo de 24 grados produce alteraciones directas sobre la vía aérea y los ambientes no tienen buena ventilación por lo que hay contaminantes ambientales y mucho peor si alguien fuma”. Consideró que con los días sofocantes que se están presentando poder regular la temperatura ambiental con ellos es bueno para evitar el golpe de calor.
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (Aamr) advirtió sobre las consecuencias de la falta de prevención. Señala como condicionantes que no se limpie asiduamente la suciedad que se acumula en los filtros del sistema de frío, la falta de ventilación de ambientes y cambios bruscos de temperatura.
Los aires “enfrían el aire, le quitan humedad (lo secan) y tienden a acumular polvo en los filtros (todo lo contrario de la función de las vías respiratorias), favoreciendo los cuadros infecciosos o inflamatorios de vías respiratorias, sobre todo altas”.
El doctor Lisanti señaló que cuando los autos están sometidos a altas temperaturas los materiales, especialmente plásticos desprenden partículas que pueden resultar tóxicas. Cuando los ocupantes se suben suelen activar el sistema de aire por lo que estos contaminantes recirculan si no se abren las ventanillas un momento.
En casas o lugares de trabajo, para evitar que ingrese el calor se trata de mantenertodo cerrado por lo que los gérmenes se concentran en el ambiente por falta de ventilación.
Horacio Cangelosi, especialista en Educación Ambiental refiere que hay emanaciones que fluyen de elementos de aislación y pegamentos; la ventilación no siempre es buena mientras que es común que existan espacios de trabajo con pocas ventanas o que estén selladas.
Además, pasar de un ambiente a otro con una diferencia amplia de temperatura le implica al organismo una adaptación muy rápida. Aunque se dice que hay que tenerlos a una temperatura mínima de 24° no siempre es así, incluso hay lugares de trabajo con temperaturas muy bajas que hace que los empleados se enfermen y compartan además de tiempo y espacio, gérmenes.
El doctor Eduardo Palacio, presidente de la Sociedad de Medicina del Trabajo de Mendoza, mencionó que "la que transporta los gérmenes es la gente". Dijo que la climatización en los interiores contrasta mucho con el exterior, los cambios bruscos y la mayor vulnerabilidad (por tener afectadas las vías respiratorias) terminan por enfermar.
Especialistas en Neumonología reconocen que las enfermedades respiratorias están presentes todo el año aunque por diferentes causas.
“Las enfermedades respiratorias en general han sido relacionadas con las condiciones medioambientales, las diferentes estaciones, los cambios climáticos y en particular los cambios de la temperatura ambiente”, explica el informe de Aamr.
Hace referencia a la habitual circulación en época invernal y al empeoramiento de enfermedades preexistentes o aparición de síntomas respiratorios por el frío de los aires acondicionados durante las temporadas de calor. Rinitis, sinusitis, faringitis y laringitis son los cuadros habituales.
La jefa del servicio de Neumonología del hospital Español, Mónica Grilli señaló que “hay consultas pero que en Mendoza está asociado a las alergias ya que los alérgicos resultan más afectados por el cambio de temperatura brusca; también afecta a quienes tienen enfermedades respiratorias como Epoc”.
Las claves
La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria enumera algunas recomendaciones:
- Acondicionar los ambientes con temperaturas entre 24 y 27 grados.
- Tratar de mantener la humedad del ambiente usando la función de ventilación (también puede usarse un vaporizador).
- Mantener los filtros de aire limpios.
- Evitar los cambios bruscos y frecuentes de temperatura para permitir que el organismo se adapte gradualmente.
- Estar preparados para un eventual cambio brusco de temperatura.
- Mantenerse bien hidratado y alimentado.
- Continuar con los tratamientos y cuidados para enfermedades respiratorias crónicas.
- No fumar.
- No automedicarse y consultar al médico en caso de síntomas importantes o persistentes.