Lorenzo Capece: "Ya estamos trabajando en el diseño de Proviar II”

El ejecutivo aseguró que el alza en los costos está presionando fuertemente a la industria vitivinícola.

¿Qué evaluación hace del año de trabajo que cierra hoy?

-Ha sido un año complejo desde el arranque. Empezamos la vendimia pasada como una merma importante en la producción que hizo que viéramos el panorama complicado. En la Corporación, hemos dado pasos muy importantes intra corporación. Acentuando la visión estratégica y logrando, a través de las jornadas de San Rafael, armar un monitoreo más preciso que nos permitirá corregir y ajustar algunas situaciones que se estaban dando.

-¿Qué es lo que pretenden ajustar?

-Nosotros ya tenemos una mayoría de edad, llevamos ocho años ejecutando el plan, podemos decir que necesitamos objetivizarlo más, para tener una mejor estrategia. Hay que buscar una gestión de la estrategia mucho más profesional, esto nos va empujando a crear un sistema de evaluación, paneles de control que nos indiquen objetivamente, en qué manera venimos cumpliendo con los postulados del PEVI.  Esto no es normal, ni siquiera en la actividad privada, pero que creo que es necesario el esfuerzo, para no perder tanta energía en la subjetividad y en los parámetros que no son medibles.

Por ejemplo, dijimos en un postulado que tenemos que alcanzar los 2.000 millones de dólares en las exportaciones  para 2020. Bueno,  si me pongo un objetivo a largo plazo, hay que medirlo y dar las alertas tempranas sobre si es posible cumplirlo o no. Estamos bien, pero podemos mejorar.

-El 2012 fue un año complejo para la exportación de vinos fraccionados. ¿Cómo ve a la industria en este punto?

-Se observa que hay una dificultad para los vinos fraccionados, evidentemente esto tiene su base en el alza interna de los costos. Además, las menores producciones en el hemisferio norte atraen volúmenes de granel y este negocio no hay que ponerlo como contrapunto. De hecho, las vitiviniculturas del mundo trabajan de esta forma, compuestas de fraccionados y granel.

-Durante el año han hecho gestiones para mejorar la competitividad de la vitivinicultura argentina. ¿En qué punto se encuentran esas negociaciones?

-Nosotros hemos hecho varias gestiones y no nos hemos quedado en el papel. Necesitamos un reacomodamiento de los reembolsos por exportaciones del 21%. Hay que mejorar el costo logístico y tenemos que tener en cuenta el costo laboral. Estos tres puntos los hemos puesto por escrito, los trabajamos y los seguimos trabajando con la Secretaria de Competitividad y con las provincias.

Hasta hoy los resultados que tenemos no son consecuentes con las necesidades de la industria. No hemos tenido resultado, pero insistimos en que lo que estamos pidiendo es lo que necesitamos para poder cumplir con el plan.

-¿Le preocupa el anuncio de algunos bodegueros que indican que van a sacar el vino al exterior a granel y lo embotellarán en destino?

-Es muy preocupante, cuando uno vive en una región como la andina, en donde cada puesto de trabajo tiene mucho valor; es realmente un desafío. Crear un puesto de trabajo en esta región es muy costoso y difícil. Destruirlos es demasiado fácil.  Sin lugar a dudas es preocupante y estamos transmitiendo esa preocupación al Gobierno nacional y provincial. Lo estamos tratando de poner en evidencia para que las soluciones lleguen a tiempo.

-¿Qué opinión le merece el tema del mosto?

-Este es un tema que lo hablamos el sábado pasado en San Juan, durante la firma del acuerdo para diversificación a mosto entre las  provincias.

Los orígenes de este acuerdo, se han dado a partir de una necesidad que luego se transformó en un negocio.  En un principio se hacía para sacar producto del mercado. Hoy por esas cosas que tiene la economía, tenemos una oportunidad magnífica de tener  un producto consustanciado con la demanda internacional que es muy atractivo. A veces nos  olvidamos que empezamos con el mosto como un subproducto y hoy es un producto que está teniendo los mejores valores de su historia.

-Durante el año pasado el mosto logró sus mayores precios históricos. ¿Cree que este es un negocio para pensarlo a largo plazo?

-Ya es un negocio de largo plazo. Y lo que tenemos que entender es que es un commodity que en el mercado internacional se maneja por precios. Nosotros tenemos que ser capaces de producir a costos que el diferencial de precio nos permita la renta adecuada. Si no lo entendemos así, nos vamos a equivocar. Somos el mayor referente a nivel internacional, pero  para sostener un commodity tenemos que trabajar en la cadena desde la producción, no es algo que uno puede tomar a la ligera.

El commodity se maneja con toda la línea de agro alimentos, lo vemos en granos, todo se mueve en torno al factor precio. Cuando un producto tiene un precio atractivo, evidentemente tracciona precios atractivos. Ahora cuando no tenés costos adecuados, te fundís, porque las magnitudes demandas son tan fuertes, que los riesgos son inherentes a esa magnitud.

-Tanto la uva en fresco como la pasa de uva comprenden industrias que han perdido
competitividad. ¿Están trabajando en estos sectores?

-El sábado me enteré de una situación muy preocupante. San Juan, que es la principal productora de pasas de uva, derivó más de 20 millones de kilos de uva para pasa a mosto. Evidentemente en el exterior,  para hacer exportable nuestra oferta, tenemos un condicionante que es la mano de obra. Éstos son productos que se basan en el costo de la mano de obra.

El costo de producción en alza nos descoloca en los mercados internacionales. Esos productos son de baja incidencia en el mercado nacional,  donde el consumo de pasa per cápita es muy bajo y el consumo de uva en fresco se encuentra en una meseta. Estos son productos que deberían tener un tratamiento muy especial  ya que generan una distribución de la riqueza muy fuerte.

No es sostenible la exportación de estos productos si no tenemos un apoyo.

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