Mientras Francisco Pérez prefiere que el oficialismo llegue unido al proceso electoral que viene, entre las distintas líneas internas del PJ las cosas están cada vez más tensas y por ahora todo parece conducir a una contienda en las urnas.
Es que tanto desde el sector de Ciurca como desde el eje que ahora conforman los azules con la línea de los hermanos Félix, juran dar la vida por el mandatario provincial y no moverse ni un centímetro del lugar que les toca ocupar en el modelo cristinista. Pero nadie acata el pedido de Pérez por el cese de hostilidades.
Aliados que, en verdad, prefieren la unidad. El sector azul, fundamentalmente, es el que más opera por un esquema de acuerdo partidario que evite la interna. Nada que ver con lo que expresan en público, aunque el cónclave de Luján para el acercamiento estratégico con Integración Peronista haya causado impacto por el peso político de muchos de los que allí estuvieron el viernes.
Entienden en la línea azul que el fuerte acto que realizó La Corriente hace varias semanas en Andes Talleres les deja poco margen para disputar un mano a mano en las urnas. "La interna a veces blanquea debilidades que un acuerdo disimula", admitió un dirigente que, no obstante, trata de mantenerse al margen de la actual disputa.
Nadie duda en las huestes de Mazzón que el eje Ciurca-Abraham- Miranda es el que manda en el peronismo del Gran Mendoza. Por eso hasta aceptarían que el intendente de Guaymallén sea la cabeza de la lista de candidatos a diputados nacionales para negociar la incorporación de la senadora Miriam Gallardo en segundo término, cumpliendo con el cupo femenino vigente.
Dicen que si este armado fuese posible, no habría problemas en sacrificar la presidencia provisional del Senado, actualmente a cargo de Gallardo, pero siempre que la presidencia de Diputados, en manos de Jorge Tanus, no corriese peligro. Es que los azules tienen una estructura muy respetable en la Cámara baja.
Además, este sector estaría de acuerdo en llegar a una fórmula compartida con La Corriente para la lista de diputados nacionales a cambio de que nadie se meta en los departamentos que conducen.
Uno de los desvelos del nuevo eje Azul-Integración Peronista es Alejandro Cazaban, el ex hombre fuerte de la gestión Jaque. Está de vuelta radicado en San Rafael y ahí gana poder interno. Los Félix lo miran con indisimulada preocupación y por eso algunos dirigentes cercanos a los hermanos sureños quieren a toda costa llegar a algún arreglo para que el bastión sanrafaelino no sufra complicaciones. La cercanía de Cazaban a La Corriente fue una de las movidas más hábiles de Ciurca y compañía.
Hacer valer el poder territorial. En cambio, la línea liderada por Ciurca, Abraham y Miranda quiere hacer valer su propio poder. Después del acto en Talleres están convencidos de que en una elección interna el peronismo mendocino puede movilizar tranquilamente a unos 100 mil afiliados.
Y siguen convencidos de que lo mejor que puede tener el gobierno de Francisco Pérez es un partido motivado por elecciones internas y no "aplastado por acuerdos entre dirigentes", según sus voceros.
Por otra parte, íntimamente en La Corriente desconfían de la influencia del dedo presidencial a la hora de determinar candidaturas, por considerar que un acuerdo de unidad inevitablemente requerirá de consentimiento en los despachos de la Casa Rosada. Y sospechan que Mazzón no estará ausente en esa instancia.
"Que elijamos los candidatos en una interna mendocina no significa de ninguna manera que no vayamos a apoyar el proyecto nacional y popular", dicen en el sector piloteado por el Vicegobernador.
