A minutos de pasar la puerta de su flamante estudio en un barrio de Buenos Aires, Lisandro Aristimuño se prepara para un viernes a la tarde cargado de trabajo. En ese instante, donde va desensillando, atiende el llamado de Estilo.
A minutos de pasar la puerta de su flamante estudio en un barrio de Buenos Aires, Lisandro Aristimuño se prepara para un viernes a la tarde cargado de trabajo. En ese instante, donde va desensillando, atiende el llamado de Estilo.
Su presente laboral es abrumador. Con proyectos en el medio, se lanzó a una gira por el interior del país, con un formato acústico y de cuerdas. Con ese show, el público local lo recibirá el próximo martes, en el Teatro Independencia.
La grata noticia de localidades agotadas en Mendoza le trae un poco más de felicidad en la música. La misma que viene cosechando desde que gestó su primer trabajo de estudio, en los primeros años del 2000.
- El hecho de agotar entradas una semana antes del concierto y continuar con éxito, ¿te sorprende o es algo esperado para vos?
- Más que sorprenderme me alegra mucho. Me da felicidad. Como soy independiente y de la autogestión, es un laburo no solo de músico, sino que estoy en todas las fechas, las giras y ya vengo hace tiempo tocando muchísimo en toda Argentina. Y vas viendo los pasos que vas haciendo.
No es que de repente sale todo, de a poco vas viendo cómo viene el laburo. Me sigue sorprendiendo y alegrando. El año pasado toqué en Mendoza y el anterior también; y también tuve mucho público. Es una ciudad en la que a la gente le gusta mi música. Mendoza es una ciudad a la que me encanta ir y lo disfruto mucho. Esto que se agoten las entradas, es felicidad.
- El trabajo da sus frutos...
- Al estar encima de todo, es como que reconocés el mapa. Vas viendo, a medida que pasa el tiempo, cómo se va moviendo todo en cada lugar. Es distinto a cuando trabajás con una empresa y de un día para el otro agotás. Ahí me parece medio shockeante. Pero como a mí esa forma de trabajar no me gusta, me gusta ir de a poco cada paso, es enorme la felicidad que te da, más que la sorpresa.
- Este set que presentás ya lo trabajaste, pero ¿cómo fue ese nuevo proceso?
-Es un concierto que me encanta hacer, porque salgo de lo que vengo presentando. Es un concierto que tiene una cosa de desnudez y comunicación más cercana. No es la banda tocando y el público, de hecho llevo todas las guitarras acústicas, no hay baterías. Es un concierto muy íntimo donde se aprecian los arreglos de cuerdas y se escuchan las canciones más despojadas. Pero también hay partes que increíblemente este cuarteto -que armé hace tiempo-, es bastante rockero. Cuando despegan las cuerdas, suenan muy fuertes. Es un rock de madera, algo muy raro.
Aristimuño, el productor
En esa fusión de rock y pop, Lisandro Aristimuño traspasó la barrera de músico popular y con su valorado “Mundo Anfibio” (nominado a los Grammy Latinos 2012 en la categoría de “Mejor álbum de música alternativa” y ganador de los Premios Gardel 2013, como “Mejor álbum rock pop alternativo”), el artista fue potenciando su faceta de productor y se acercó al sonido rockero.
Sus colaboraciones con distintos músicos como Mariana Baraj, Tomi Lebrero y el disco homónimo de la banda local Chocogüon, son parte de ese sendero que lo tiene como observador y colaborador en la música. Este año terminó de producir “Superamor”, el reciente álbum de estudio de Fabiana Cantilo. Además sorprendió con una potente versión de “Para vestir hoy”, tema que interpretó junto a Catupecu Machu.
Dos trabajos que lo fraternizan con el rock nacional.
- Sos el productor musical del nuevo disco de Fabiana Cantilo, ¿cómo transitás tu faceta de productor?
- Esa es otra de las facetas que me encanta, que es la de producir. Fui productor de todos mis discos y de algunos otros. Más que nada porque me gusta y me llevo bien con esos artistas. Y me da placer estar en ese lugar, que no sea yo la primera persona. En el caso de Fabi fue algo increíble, porque nos conocimos en un festival, creo. Canté unas canciones y le encantó lo que hacía. Ahí le regalé mi primer disco “Azules turquesas” y justo se fue a veranear. Parece que era el único disco que tenía en el auto y estuvo todo el verano escuchándome y le encantó lo que hacía. Me ofreció producirle una canción y arreglarla. Lo hice y después me dijo de hacer todo el disco.
Esa fue una sorpresa enorme. No me lo esperaba, ya estaba contento con una canción. Laburamos todo el disco y tuve la suerte de componer con ella.
Yo la admiro un montón. Imaginate que cuando yo vivía en Viedma hacía covers de ella. Con mi banda, me acuerdo, que mi hermana se hacía la Fabiana Cantilo y nosotros tocando atrás. De repente estaba al lado de ese monstruo y fue algo que me enseñó mucho. Aprendo un montón, porque estando con esos maestros, vas tomando nota de todo y creciendo. La verdad fue una experiencia re-linda.
- El sueño del pibe...
- En esto de vivir de la música es mi sueño. Yo sueño con que mi oficio sea hacer canciones y tocar. Pero nunca me imaginé vivir de esto, pensé en tener otro laburo y dedicarme a la música. Nunca me imaginé que la música me iba a poner en este lugar. El sueño del pibe es todo en mi caso (ríe). Partiendo desde la independencia, que siempre fui muy cabeza dura con eso y no quiero darle a nadie mis canciones. Por suerte seguí con eso muy firme y es doble la felicidad que te da, porque sos el albañil de tu casa. Ves todo desde otro punto de vista.
- Desde esta mirada independiente también nació "Música sin fines de lucro". Me imagino que la demanda cada vez es mayor.
- Sí, cada vez me llegan más canciones. Llevo 23 meses haciéndolo, estoy recontento porque ni yo pensé que iba a seguir. Creo que uno, si es músico y ama la música, hay que devolverle algo. Como a la tierra, devolverle a la Pachamama lo que te da, no tirar basura en la calle. Y con la música me pasa lo mismo, me ayudó en muchos casos, me salvó. Me encanta el poder brindarle a otros músicos una posibilidad de que puedan ser escuchados.
De repente por mes me llegan más de mil canciones, es una bestialidad. Asique me tengo que poner dos o tres días a bajar todo el material, escucharlo, anotar, voy escuchando en tandas. Después tengo que cargarlo a la página, pero lo hago con mucho placer. Me he sorprendido muchísimo, porque hay muchas bandas nuevas que son hermosísimas.
- ¿Estás planeando un nuevo disco?
- Sí. En realidad es un disco en vivo. Es la primera vez que lo digo, no lo dije ni en el Facebook (se ríe). Estoy laburando hace tiempo en eso. Grabé una gira que hice desde el 2012 a este año. Estuve grabando en algunos teatro. Entonces elegí material de 20 conciertos y va a salir un disco doble en vivo. Es un disco en vivo en Argentina, porque fue sacado de toda esa gira. Había mucha gente que está esperando el disco en vivo. Lo lindo del vivo es que son versiones, son distintas a los discos. Y este trabajo tiene canciones en vivo pero versiones. Son 23 temas y sale en noviembre.
- Y como compositor, ¿habrá novedades?
- Estoy haciendo canciones de a poco. Tuve una mudanza hace poco, mudé mi estudio. Este año fue reloco porque paré siete meses, de enero hasta julio, paré de tocar. Quise descansar de todo el laburo que venía haciendo. Paré hasta que mi cuerpo quiso volver. Estuve medio bajón y no me dieron ganas de seguir. Terminé el disco de Fabiana y ahí largué un poco todo, porque estaba muy cansado. Me tomé unas vacaciones largas. Por suerte, se despertó el bichito y armé esta gira, que surgió ahora, por eso no hago otra función.
En ese lapso me mudé. Ahora tengo el estudio en un barrio, antes estaba en Palermo y era medio caótico. Hice toda la mudanza de eso, me puse con la carpintería del estudio. Hice todo el piso del estudio. Si no hubiese sido músico, la carpintería sería mi otro oficio. Recién ahora tengo seis o siete canciones nuevas. El año que viene saco un disco con nuevas canciones.
Ficha
Lisandro Aristimuño "Set sólo + cuerdas"
Día y hora: martes 15 de setiembre, a las 21.30.
Lugar: Teatro Independencia (Chile y Espejo).
Entradas agotadas.