Clasificarlos como domesticados no significa que los leopardos de las nieves literalmente sean mansos como una gallina, explica Shafqat Hussain, explorador emergente de National Geographic que habló durante el Simposio de Exploradores de National Geographic, celebrado en junio en Washington, D.C: "Cuando digo que los leopardos de las nieves son como los gatos domesticados, lo digo retóricamente para contrastar con el mundo natural", precisó.
Su idea emana de la cambiante relación entre los leopardos de las nieves y los humanos. Donde los felinos siguen existiendo en el Himalaya, cada vez comparten más su hábitat con los pastores montañeses. Un estudio de 2010 sobre la desaparición de los leopardos de las nieves encontró que hasta 70% de la dieta de la especie en la provincia de Gilgit Baltistan viene de ovejas, vacas y demás animales domésticos. Algunos pastores han matado varios leopardos en venganza.
Dada la dieta del leopardo de las nieves, "¿cómo vemos estos animales salvajes míticos y esquivos? ¿Realmente son salvajes en el sentido de que se apegan al mundo natural, existiendo por cuenta propia, sin conexión con la sociedad y la economía nacional?", cuestiona Hussain.
"Claramente no", responde.
Apoyando a los locales
Entonces, la forma de permitir la supervivencia de los leopardos de las nieves, subrayó Hussain, no es crear áreas protegidas que los aíslen de las comunidades locales. Esa solución a menudo enoja a los campesinos, quienes pierden áreas de pastoreo como resultado de la medida. En cambio, Hussain sugiere apoyar a los pastores locales para que puedan ganarse la vida pese a las incursiones de los leopardos de las nieves.
Y eso es exactamente lo que ha estado haciendo durante más de una década. En 1999 fundó el Proyecto Leopardo de las Nieves, un esquema de seguro que compensa a la gente local en países del rango de los felinos si matan su ganado.
Varias filiales de la exitosa empresa, administrada conjuntamente por autoridades del Proyecto y un comité de residentes de los pueblos, han alcanzado 400 familias cubriendo 3.000 animales en toda Asia Central.
Desde 1998 se han pagado miles de dólares en compensaciones por animales perdidos, y se han invertido sumas considerables en mejorar los corrales del ganado y demás infraestructura. Mientras tanto, la población de leopardos de las nieves parece haber permanecido estable, si no es que ha crecido, afirma Hussain.
Perspectiva controversial para el leopardo de las nieves
No todo el mundo coincide. De hecho, hay gran consternación en la comunidad que defiende la conservación de los grandes felinos por las ideas de Hussain, particularmente porque los grupos de conservación no trabajan con los locales.
Tom McCarthy, director ejecutivo del Programa Leopardo de las Nieves del grupo de conservación de felinos grandes Panthera, dice que no conoce "una sola (organización no gubernamental de) conservación que trabaje con leopardos de las nieves que actualmente apoye establecer reservas para los felinos a costa de la gente local".
Por ejemplo, antes de que Hussain fundara el Proyecto, McCarthy y sus colegas fundaron la galardonada Snow Leopard Enterprises, que ayuda a generar ingreso entre la gente que vive en países donde habita el leopardo de las nieves.
Jerry Roe, biólogo especializado en conservación y experto en leopardos de las nieves, también dijo vía correo electrónico que reetiquetar al felino como doméstico no resolvería el conflicto entre el animal y los pastores ni beneficiará a la especie.
Por un lado, "un cambio de definición no alterará la perspectiva de los leopardos de las nieves como especie peste ante los ojos de los pastores", cree Roe, cofundador en Ecología Nómada, una consultora ecológica y compañía de investigación basada en California.
Viviendo con leopardos de las nieves
Hussain piensa que las objeciones simplemente no son válidas. Los locales -al menos en Paquistán- no tienen una "enemistad atávica con los leopardos de las nieves, ni esta picazón por matarlos", apunta. "Si reciben compensación por sus pérdidas, no tienen interés en eliminar a este animal", afirma.
Ese es el caso de Mohammed Ibrahim, presidente de la Organización para la Conservación y el Desarrollo Skoyo Krabathang Basingo, situada en Krabathang, Paquistán, que también es dueño de 15 cabras. En una entrevista telefónica con un intérprete urdu, Ibrahim dijo que los leopardos no le preocupan, debido principalmente a esquemas de seguro como el Proyecto Leopardo de las Nieves que compensan a los pastores por sus animales perdidos.
Y puesto que nunca se ha sabido que los leopardos de las nieves ataquen a los humanos, Hussain confía en que su esquema funcionará mucho mejor que una política de conservación que separe a los leopardos de los locales: "La idea de coexistir con los leopardos de las nieves es fácil de implementar si satisface a los locales".
En última instancia, los conservacionistas comparten el mismo objetivo: garantizar que el leopardo de las nieves -lo que Hussain llama "un símbolo de las altas montañas"- pueda sobrevivir. Si seguirá siendo un animal dependiente de la gente para obtener su comida, empero, sigue estando en el aire.
