El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, podría pasar a la historia como el verdugo de los vicepresidentes. En casi dos años de gobierno, el economista Otto Sonnenholzner es su tercer vicepresidente. Su antecesora, María Alejandra Vicuña, perdió el apoyo del presidente y dimitió de su cargo a inicios de este mes tras una denuncia de corrupción -el cobro ilegal a un excolaborador cuando se desempeñaba como asambleísta-. Y, antes de ella, Jorge Glas, un político heredado del correísmo, fue despojado de sus funciones y sentenciado a seis años de prisión en 2017, cuando se probó su vinculación con la trama de corrupción de Odebrecht.
