20 de noviembre de 2017 - 00:00

Laura Noetinger: la pionera de los tocados

Los fascinators volvieron a brillar en un nuevo Prix de Baron B y Estilo charló con la diseñadora que reivindicó esta moda en el país.

Bajo una noche cálida de primavera, más de 700 personas se reunieron el pasado 9 de noviembre para vivir una velada que combina estilo, tradición y solidaridad.

Al igual que otros años, el Hipódromo de Palermo fue el escenario elegido para disfrutar de la séptima edición del Prix de Baron B: una noche que recrea los grandes premios hípicos europeos del siglo XVII y que, además, reúne a varias personalidades de la socialité argentina.

Sin embargo, el rasgo que distingue esta noche de todas las demás del calendario porteño es su estricto código de vestimenta: black tie para los hombres y fascinators para las mujeres.

Pero… ¿qué es un fascinator? “Es un tocado, un aplique de cabello”, cuenta Laura Noetinger a Estilo y agrega que ella espera con ansias esta época del año. “El Prix de Baron B es como la Navidad para mí, al ser diseñadora de sombreros y tocados me siento en mi salsa”.

–¿Cuál es la tendencia actual?

–Las mujeres se animan un poco más. La premisa es jugar, transformar y transportarse a un mundo de sofisticación y de elegancia. El Prix se convirtió en la vidriera para mostrar lo mejor de este mundo. Y cada vez da para más… para que las mujeres se animen mucho más.

–¿Son piezas únicas?

–Claro, cada uno es diferente. No hay un solo estilo, sino que es el que cada mujer impone. Y esa es la magia que los caracteriza, permiten que te diviertas al crearlos, pero principalmente, al usarlos.

–¿En qué te inspirás a la hora de crear?

–Las ideas nacen en el arte, la música, las series, las películas. Fuente de inspiración encontrás en todos lados: en la historia, en la naturaleza. En mi caso particular, el material es lo que me va llevando. A veces empiezo y no sé cómo va a terminar, pero en otras ocasiones tengo una idea clara desde el comienzo y logro concretarla.

–¿Qué distingue al fascinator de los demás arreglos?

–Un fascinator se puede usar de noche y no, por ejemplo, un sombrero de ala ancha. Además, hay otros tipos de arreglos como tocados de novia y madrina, capelinas y sombreros.

–¿Qué materiales se usan?

–Plumas, plásticos, rafias, seda… lo que se te ocurra.

–¿En qué ocasiones se puede usar?

–Por ejemplo, el “Gran Premio Nacional” es una buena oportunidad para usarlo. Y al ser de día cambian los colores y las formas. Acá en Argentina no estamos muy acostumbrados a ellos, pero se utiliza en los eventos en los que la etiqueta demanda asistir con la cabeza cubierta. Es una costumbre muy arraigada en Europa, se ve en bodas, eventos sociales y demás.

– ¿Qué se necesita para llevar un fascinator?

–Hay que animarse, sólo eso. Porque cuando las mujeres deciden que es el momento de atreverse y de portarlos, se transforman. Están más divertidas, se sienten más seguras y más sexys.

–La noche del Baron B, ¿qué personalidades llevaban tus arreglos?

–Algunas de ellas fueron Mariana Arias, Taina Laurino, Agustina Córdova, Romina Lanaro, Matilda Blanco y Concepción Cochrane.

Acerca de Laura Noetinger

Desde el año 2000 realiza todo tipo de sombreros y arreglos, oficio que aprendió en Londres. Allí trabajó con los diseñadores Bruce Oldfield y Catherine Walker y llegó a exponer una de sus creaciones en el “Victoria and Albert Museum”. Además, la Reina Máxima de Holanda usa sus sombreros.

En 2006, volvió al país y se convirtió en “la pionera de los fascinators”. Después de varios años, comenzó a dar clases y formó a grandes sombrereras, entre ellas, Florencia Tellado.

“Florencia es uno de los grandes nombres de este universo, mostró su trabajo en las semanas de la moda de París y New York. Es algo que me llena de orgullo porque me siento realizada a través de ella”, afirma.

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