Los vecinos del barrio San Pablo, de Las Heras, están cansados de los robos al jardincito y aseguran que los ladrones ya no tienen qué llevarse. Esta vez fue la cuarta y se llevaron elementos de poco valor. El problema es el daño que dejan en la escuela. A pesar de eso, los padres se movilizaron y lograron reforzar las rejas del establecimiento.
Se trata del Jardín Exclusivo N° 045, ubicado en calle Salvador Civit al 1345 de El Algarrobal el cual ha sufrido cuatro robos en un mes. El tercer robo fue el más grave porque se llevaron la bomba de agua y eso obligó a suspender las clases.
"La persona que entra a robar se lleva cosas que no tienen demasiado valor, es el daño que nos hace a la institución. Lo más valioso fue la bomba de agua que nos obligó a media mañana suspender las clases y después sí se dieron las clases porque Dirección General de Escuelas nos repuso la bomba", relató la directora, Sandra García, a Canal 9.
Después del tercer robo, desde la Dirección General de Escuelas autorizaron que estuviera presente durante las noches una celadora haciendo las veces de un sereno.
"Nos autorizó a dar el cargo de celador sereno, lo cual lo tomó una misma celadora de la institución que cumplía el horario nocturno. Durante la madrugada del sábado, ella se sorprende dentro del jardín con el asaltante, empieza a gritarle y se va llevándose elementos como la pava eléctrica, un termo y salió corriendo", contó la educadora.
Por otra parte, destacó el estado de ánimo de la celadora: "En su momento tuvo mucha valentía en poder enfrentarlo pero después bajaron los decibeles y está muy angustiada, muy nerviosa pero destaco el apoyo de la policía, que en la semana había venido el comisario, nos tomó todos los datos, nos había los teléfonos entonces, ella llama por teléfono e inmediatamente estuvieron los policías acá".
Cabe destacar que desde la escuela han comenzado los trámites para tener una persona que se dedique a la seguridad, aunque no saben si eso se logrará fehacientemente.
Finalmente, la directora destacó la actitud y ayuda de los padres para reforzar las rejas del lugar.
"En los cuatro robos tuvimos respuesta inmediata de los papás, primero de las docentes que del turno mañana al haber suspendido las clases salieron a buscar donaciones de hierro, que consiguieron de los vecinos del mismo barrio San Pablo y después, los papás al enterarse iban trayendo restos de hierros de sus casas y dos papás vinieron a soldar", dijo.
Una mamá de un alumno expresó: "Lamentablemente son los niños los perjudicados, porque la semana pasada perdieron tres días de clases y se perjudica la comunidad, inclusive el riesgo que corrió la celadora, impotencia ante la situación porque no respetan. Juguetes también se robaron en una oportunidad y han robado una pava eléctrica ahora y un mate".