15 de diciembre de 2017 - 00:00

Crimen en Montañita: “Las condenas no nos devuelven a las chicas”

Fue la respuesta de la mamá de Majo, cuando conoció que la pena contra José Luis Pérez había quedado firme.

Hecho por el cual ya estaban en prisión, por igual cantidad de años, Alberto Segundo Mina Ponce, (a) El Negro, y Eduardo Aurelio Rodríguez, (a) El Rojo.

Este fallo, como ocurrió con el primer juicio, también hace referencia a una reparación "material" fijada en 50 mil dólares a cargo del condenado, pero que en la práctica es de imposible concreción.

Gladys Steffani

Gladys, la mamá de Coni, junto con la familia Menegazzo fueron, desde ocurrido el doble crimen, las caras visibles del reclamo.

Primero por las desapariciones, y después, ante lo irremediable, como fue el hecho de que los cuerpos de las dos chicas aparecieran envueltos en bolsas, días después, en las playas de Montañita en Ecuador

Y desde los últimos días de febrero de 2016, en cada ocasión hablaron de lo ocurrido y de la necesidad de que los culpables fueran condenados.

Ayer, un tercero recibió la pena máxima establecida por el Código Penal de Ecuador: 40 años de cárcel.

3 son los condenados a 40 años de cárcel por el homicidio de Montañita: Alberto Segundo Mina Ponce, Aurelio Eduardo Rodríguez y José Luis  Pérez Castro.

Sin embargo, a poco de conocida la noticia, consultada por Los Andes, Gladys Steffani afirmó: "Las condenas no nos van a devolver a las chicas, por eso a la palabra justicia aún le faltan letras" .

Y reiteró, un vez más, que “acá hay por lo menos cinco involucrados más y por ello necesitamos que se abra una nueva (sería la tercera) investigación.

Ambas chicas fueron asesinadas. Marina, casi a las pocas horas de ser secuestrada, con un puntazo en el cuello, mientras que Majo debió soportar esa situación de cautiverio varios días más.

Las pruebas

El reclamo se basa en el resultado de las necropsias realizadas en aquel país, donde quedó confirmado no sólo que María José Coni, había sido violada, sino que luchó en su defensa, lo que llevó a los sujetos a golpearla reiteradamente tanto en la cabeza, como en el resto del cuerpo (hematomas en las piernas y un dedo del pie quebrado son prueba de ello),  mostrando además las marcas de haber estado atada, pero principalmente que en los hisopados no se encontró ADN compatible con los análisis hechos a cada uno de los ya condenados.

En otras palabras, los violadores de Majo hasta ahora no han sido encontrados.

De ahí el reclamo de las familias, situación que también ha sido sostenida por la fiscal María Coloma que, no sólo encabezó las dos investigaciones, sino que fue la acusadora en el primer juicio y desde aquel tiempo habló sobre la existencia de "por lo menos cinco" personas que estarían involucradas en un hecho que conmocionó no sólo a Mendoza, la Argentina sino a parte del  continente y que al día de hoy, a casi 20 meses de ocurrido, mantiene una herida abierta en las familias mendocinas.

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