La la diseñadora Kate Spade, tal vez envuelta en una depresión que no la dejaba razonar, le dejo una tramuática carta a su hija Frances Beatriz, que deberá digerir y lidiar de por vida con la nota en la que la mujer le habla mal de su papá, con quien la pequeña debe vivir de ahora en más.
“Bea, siempre te he amado. Esto no es culpa tuya. ¡Pregúntale a papá!”, es todo lo que dice la carta que debe interpretar, digerir y manejar una menor de edad.
En 1993 Kate fundó con Andy Spade, el padre de la nena, una marca alegre, con dosis de retro y nerd, que alcanzó la fama.
Primero produjo coloridas carteras que se volvieron icónicas y se tornaron un símbolo de estatus para muchas jóvenes estadounidenses y de todo el mundo. Luego agregó una línea de vestimenta, a la que siguieron joyas, perfumes, zapatos, ropa de cama, de mesa y de bebé, y hasta una línea de papelería y regalos.