El misterio mantiene en vilo hace varios años a los habitantes de la costa de Columbia Británica, Canadá, ya que el mar atrae a la zona pies mutilados, cuyo origen alimenta macabras especulaciones.
El misterio mantiene en vilo hace varios años a los habitantes de la costa de Columbia Británica, Canadá, ya que el mar atrae a la zona pies mutilados, cuyo origen alimenta macabras especulaciones.
Uno por uno, pies llegaron a la costa canadiense con una regularidad inquietante. El último hallazgo fue el número 14: un hombre que paseaba por la playa de la isla Gabriola encontró un pie en una pila de troncos, de acuerdo a lo informado con la Real Policía Montada de Canadá.
En consecuencia, Columbia Británica, la provincia que se ubica en el extremo oeste de Canadá, conocida por sus imponentes montañas, sus emocionantes pistas de ski y sus deliciosos mariscos, se acostumbró a que se le conozca como el destino de lo que algunos diarios han llamado "Los pies flotantes".

La curiosidad no sólo gira en torno a que aparecen pies, sino que, además, estos están calzados con zapatillas deportivas -y de marcas populares-. Ante la incertidumbre, los forenses se esforzaron por alejar las teorías de los más imaginativos, que nutren "el mito de los famosos pies".
Las sospechas apuntan a que los pies cercenados podrían ser obra de un tsunami, un traficante de seres humanos, un sicario de la mafia, un fetichista de pies trastornado o hasta un asesino en serie que arrojó partes de un cadáver al mar.
Otros canadienses fueron aún más específicos y propusieron que las extremidades flotantes podrían pertenecer a gente que cayó de una embarcación o que murió en un accidente aéreo, informó The New York Times.

Para acabar con las especulaciones, Andy Watson, un vocero del Servicio Forense, dijo esta semana que en todos los casos se habían descartado como motivo los crímenes violentos.
Explicó que los forenses sostienen que los pies mutilados pertenecen a personas que se suicidaron o, simplemente, tuvieron un accidente: alguien que se resbaló y cayó al mar, por ejemplo, o nadadores tragados por el océano después de ser arrastrados por una gran ola.
Pese a las conclusiones oficiales, los pies que llegan a la orilla todavía son objeto de especulación debido a la opacidad de su aparición y a la probabilidad de que muchas de las muertes no hayan sido presenciadas.