“Hay que defender y seguir militando el Bafici”, dice Laura Citarella, quien dirige junto a la actriz Verónica Llinás “La mujer de los perros”. Su película es uno de los cuatro films argentinos, algunos coproducciones, en la Competencia Internacional del festival que empezó ayer con la inauguración oficial. Un cine que se hace acá, más latinoamericano que nunca.
Allí se enrolan “El incendio”, de Juan Schnitman, y las dos películas que hacen honor a este cruce de miradas continentales: “Días extraños”, del colombiano Sebastián Quebrada, y “La obra del siglo”, del cubano Carlos Quintela. Para esta entrevista, Clarín cruzó e-mails con los realizadores, dispersos por el mundo, como Quintela, que escribió desde Japón, donde trabaja en su tercer film: “Llegué hace 7 años a Buenos Aires y una de las primeras cosas que viví fue esa extraña euforia colectiva en el Bafici”. Quebrada recuerda “compartir en sociedad el amor por el cine, que en Colombia era sólo un placer individual”. Hablan de su relación con el festival, de sus films y de lo que significa trabajar en la Argentina hoy, vengan de donde vengan.
- Compiten en la categoría central del Bafici, ¿qué expectativas tienen?
- Citarella: Filmamos esta película durante casi tres años. Con un equipo de rodaje pequeño, donde éramos cinco chicas y 12 perros. Un esfuerzo enorme. Se estrenó en el festival de Rotterdam y se vio también en Nueva York, pero siento como si el verdadero estreno fuese ahora. Estamos en casa.
- Llinás: Aunque me hace ruido la palabra competencia, prevalece en mi ánimo la felicidad y los nervios de que la película se dé por fin en la Argentina, llena de amigos, de hienas y de amigos-hienas.
- Quebrada: "Días extraños" es mi opera prima, estar acá es un lujo.
- Quintela: Regresar a Buenos Aires, compartir con amigos, discutir, reír, aprender, comer una fugazzeta, ver cómo el público reacciona y conocer a nuevos cineastas. El festival es una fiesta de cine, con el rigor y la comodidad del español.
- Schnitman: Cuando el Bafici comenzó en 1999 nunca imaginé presentar una película en la Competencia Internacional. Es un doble orgullo, por estar lado a lado en esta categoría con Laura Citarella, grandísima amiga.
- ¿La Argentina es un buen lugar para hacer cine?
- Citarella: Para el cine independiente, sí. Los sistemas de producción chicos que nos hemos visto forzados a inventar se perfeccionaron mucho en los últimos años, y han dado como resultado muy buenas películas. Muchos cineastas hemos logrado producir con este sistema de trabajo, haciendo de eso también un sistema estético.
- Llinás: Nuestro film está hecho por fuera de cualquier tipo de apoyo estatal, daría lo mismo en qué país estuviera. Pero aquí hay una tradición de cine independiente que nos ampara. Nos enseñó que es posible hacer cine con pocos recursos, con riesgo y con libertad.
- Quebrada: Siendo extranjero, considero que la Argentina es un muy buen lugar para hacer cine independiente. Conté con un gran apoyo por parte de la Universidad del Cine. No necesitas gastar una fortuna para tener un nivel profesional en lo que haces, pues acá hay mucho talento en todas las áreas.
- Schnitman: Los apoyos oficiales son numerosos. Hacer películas de manera independiente es arduo, pero no tan difícil. Las ganas de contar historias es tan grande que vence cualquier obstáculo. Además, la formación de actores y de técnicos es excelente.
- Quintela: En Cuba hay potencial. Salen de la escuela todos los años cineastas muy capaces, pero el entorno del país no favorece el desarrollo del cine. Las coproducciones son el único camino para los que queremos hacer cine. Cuba te rompe la lógica, te obliga a buscar nuevas variantes a la hora de contar. Como realizador esto es un plus.
- ¿Qué esperan del cine, y qué pueden aportarle al cine?
- Llinás: Belleza.
- Quebrada: Que no muera. Aportar algo es demasiado pretencioso, tal vez algún día pueda aportarle algo al cine colombiano en concreto.
- Schnitman: Espero todo, luego de la experiencia ridículamente feliz que fue hacer "El incendio", no tengo dudas de que voy a intentar hacer todas las películas que pueda.
- ¿Qué relación que los une con el tema de sus películas?
- Citarella: Esta película arrancó siendo un proyecto personal de Verónica (Llinás). Empezó a tomar forma y a cobrar vida en mi cabeza cuando entendí su relación con ese espacio que estábamos filmando. Me une profundamente a este film cierta idea de 'conquista del espacio'.
- Llinás: Ella vive con perros y yo también. Ella prefiere la primavera al invierno, y yo también. Ella va a morirse, y yo también.
- Quebrada: El tema en mi película son las posibles situaciones que viven los extranjeros acá, llevadas al extremo, son situaciones que viví o vi que sucedían en mi entorno.
- Quintela: Odié tener que hacer una película artesanal, pero hubiera sido muy mala elección querer hacerla de otra manera, entonces se hizo así. Hay amor y odio.
- Schnitman: Cuento una historia con elementos muy cercanos a los treintañeros, las crisis de pareja, la compra de la primera casa. Todo está retratado con un nivel de violencia que afortunadamente no tiene que ver con mi vida cotidiana.
- ¿Qué les gustaría que se diga de ustedes y de sus películas?
- Llinás: Si alguien fuera capaz de entrever en nuestro film la presencia de aquellos espíritus, eso estaría muy bien.
- Quebrada: Que digan "ojalá este chabón haga su segunda película". Que no digan "ojalá este chabón no vuelva a filmar más".
- Schnitman: Me interesa mucho ver cómo es recibido, lo que se diga sobre mí me resulta secundario.
- Quintela: Me gustaría ver cosas nuevas en la película cuando lea una reseña, o me cruce con alguna opinión, redescubrirla a través de los detalles que otros ven. No me gustaría que utilizaran la película para hablar de política, se puede hablar de las dos cosas.