Los padres de adolescentes no deberían preocuparse en exceso cuando éstos comienzan a contestarles sólo con frases cortas y palabras propias de la jerga de los jóvenes. El idioma es una de las formas en las que los hijos intentan distanciarse de los padres y tiene que ver con el “pertenecer”, con formar parte de un grupo. Por eso, los terapeutas recomiendan a los padres considerarlo una etapa de la vida, ya que toda generación joven tiene su propio idioma.
