Una toma de rehenes alteró la noche en el penal Almafuerte. Todo empezó cerca de las 22 cuando siete internos del sector de máxima seguridad tomaron como rehenes a dos penitenciarios.
Una toma de rehenes alteró la noche en el penal Almafuerte. Todo empezó cerca de las 22 cuando siete internos del sector de máxima seguridad tomaron como rehenes a dos penitenciarios.
El grupo de reclusos del módulo 5 del ala 2 de la cárcel Cacheuta estaba liderado por dos hermanos de apellido Escalante. Los presos usaron armas de fabricación casera para amenazar a los guardicárceles.
La dupla con lazos sanguíneos exigía que un tercer hermano que está preso en Boulonge Sur Mer fuera trasladado a Almafuerte. Además, pedían mejores condiciones de encierro y algunos beneficios
Inmediatamente, personal especializado comenzó con las tareas de negociación y hasta el director del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, se hizo presente en el lugar para seguir de cerca los avances en el caso.
Finalmente, cerca de las 5 los rebeldes depusieron su actitud hostil y entregaron a los efectivos que tenían cautivos en una celda.
Durante las siete horas que duró la toma de rehenes trabajaron dos grupos tácticos de la Policía, ocho negociadores y la jueza de Ejecución Penal Mariana Gardey.
Como resultado de la negociación las autoridades y los internos acordaron que los hermanos Escalante sean trasladados al penal de Boulonge Sur Mer para terminar de cumplir su condena. Además, no se registraron heridos de gravedad.