Desesperante. Ese es el calificativo exacto que se le puede otorgar a la situación que están atravesando los persas en Mendoza al no poder abrir sus puertas hace más de tres meses.
Desesperante. Ese es el calificativo exacto que se le puede otorgar a la situación que están atravesando los persas en Mendoza al no poder abrir sus puertas hace más de tres meses.
Desde el sector sienten que hay un cierto grado de "discriminación" por parte de aquellos que toman decisiones. ¿La razón? El 13 de mayo, los servicios de mudanza, agencias de lotería y quiniela, restaurantes y cafés, aunque estos en modalidad "take away" (pase y lleve), y los comercios en general comenzaron a funcionar en la provincia. Pero lo persas, claro está, siguen cerrados.
Paulina Sánchez March, propietaria junto a su familia de la Feria Persa de Mendoza, ubicada sobre la calle General Paz enfrente del Mercado Central, en Ciudad, dialogó con Los Andes y expresó que se encuentra en un grave situación económica por las deudas que acarrea y analiza cerrar su negocio: " El centro comercial está cerrado desde el 19 de marzo, por lo que los inquilinos no tienen ingresos para pagar expensas y el alquiler del local. La tasa municipal de comercio está a mi nombre y se me acumuló una deuda de $600 mil", aseguró afligida la mujer.
Sin embargo, contemplando la situación económica actual, destacó que no les cobró el alquiler a los inquilinos correspondiente a los meses de abril y mayo. Solo el 50 % de lo que corresponde a las expensas para poder afrontar los gastos de luz y seguridad.
La propietaria de la Feria Persa de Mendoza no encuentra una explicación lógica por la que algunos comercios céntricos están funcionando con las medidas sanitarias pertinentes para evitar contagios por coronavirus y su negocio sigue cerrado- ya han presentado un protocolo- y con pocas perspectivas de abrir en los próximos días.


"Hace dos semanas presentamos un protocolo sanitario a la municipalidad de Ciudad para poder abrir nuestras instalaciones. Me dijeron que lo estaban evaluando, y que debía tener la aprobación del Gobierno provincial y nacional, expresó Sanchez March.
“No nos dieron respuesta alguna, aunque existe la posibilidad de que los persas abran al mismo tiempo que comiencen a funcionar los shopping en la provincia, aunque no es seguro”, agregó.
Alrededor de 80 familias son las que viven de las ganancias que pueden obtener en su trabajo en la Feria Persa de Mendoza. Pero no es el único que tiene cerrada sus puertas. Respecto a este tema, Paulina expresó la situación del sector: "Todos los persas de la zona estamos en la misma situación. Son como 500 familias. Es mucha gente a la cuál no se le permite trabajar".
Por último, la empresaria destacó que evaluarán las circunstancias y a comienzos de la semana que viene podría decidir sí cierra definitivamente o no el centro comercial ubicado sobre calle General Paz de Ciudad.