Mendoza tuvo su primera condena por sustraccion, ocultamiento y retención de la identidad de una menor ejecutada en el marco de la práctica sistemática de de robo de niños y niñas durante el terrorismo de Estado en la última dictadura cívico-militar.
Como informa la página Juicios Mendoza, Claudia, nacida durante el cautiverio de su madre, Gladys Castro -que continúa desaparecida-, recuperó su identidad luego de una prueba de ADN solicitada por la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI) en agosto de 2015.
El breve juicio que investigó la apropiación de la menor en marzo de 1978 tuvo tres personas imputadas: Segundo Héctor Carabajal, militar que prestó servicios en el Destacamento de Inteligencia 144 del Ejército y que entregó a la recién nacida al matrimonio compuesto por Julio Bozzo y Antonia Reitano, su cuñada. La pareja recibió a Claudia junto a un certificado médico que señalaba a Reitano como madre biológica y su domicilio como el lugar del parto. Así fue inscripta en el Registro Civil.
Carabajal, miembro del aparato represivo, fue encontrado culpable de la sustracción de la recién nacida, además de los delitos de retención y ocultamiento de la identidad y falsificación de documentos públicos. Recibió 10 años de prisión.
Bozzo y Reitano negaron por años la intervención del agente de inteligencia en la entrega de Claudia. La pareja recibió la pena de 3 años de prisión domiciliaria por los delitos de retención y ocultamiento de la identidad de una menor de diez años y falsificación de documentos públicos.