“Creo que las economías regionales están terminadas. Hasta que esto no cambie, no van a arrancar. A todos nos pasa lo mismo. Hasta hace un tiempo nos decían que los ajeros éramos llorones, pero uno habla con los aceituneros, y están muertos. Los del vino están muy complicados también; hace tres años que están vendiendo la uva al mismo precio, y los costos, ya sabemos cómo han subido”.
