Jim Carrey (53) está cada vez más complicado con la muerte de su joven novia, Cathriona White.
Jim Carrey (53) está cada vez más complicado con la muerte de su joven novia, Cathriona White.
Además de tener que hacerse cargo de todos los gastos de la repatriación del cuerpo de la joven, que era irlandesa, y del entierro, deberá responder a la justicia qué hacía la mujer con pastillas prescriptas para él.
La maquilladora fue encontrada muerta en su casa en Sherman Oaks, California, el 28 de septiembre.
Al lado de su cuerpo se encontraron tres botes de pastillas, que según los investigadores, eran en realidad de Carrey.
Formaban parte de un llamativo cóctel que habría estado tomando la estrella de Hollywood: Ambien (un sedante para combatir el insomnio), Percocet (un opioide para el dolor) y Propranolol (un remedio para la hipertensión).
Mientras tanto, la familia de Cathriona sigue en California a la espera de poder llevarse el cuerpo a Irlanda. Pero primero deben esperar los resultados de la autopsia.
"Jim está haciendo todo lo posible para ayudar. Está devastado, pero no puede imaginar cómo debe de sentirse la familia", afirmó un amigo de él a People.com.
Otra de las personas del entorno del protagonista de La Máscara, aseguró al periódico Sunday People que el actor se ha reunido "con la familia de Cathriona y ellos quieren que esté en el funeral. Saben lo mucho que significaba para ella".