Israel suspendió ayer las medidas fiscales que condujeron al cierre por parte de líderes religiosos de la Iglesia del Santo Sepulcro, donde fue sepultado Jesucristo según la tradición cristiana.
Israel suspendió ayer las medidas fiscales que condujeron al cierre por parte de líderes religiosos de la Iglesia del Santo Sepulcro, donde fue sepultado Jesucristo según la tradición cristiana.
La municipalidad de Jerusalén deseaba hacer pagar a las iglesias cristianas impuestos sobre sus propiedades que no fueran lugares de culto y generaran ingresos. Esas medidas quedan en suspenso, anunció la oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Los debates en torno a una propuesta de ley israelí sobre el asunto también quedan suspendidos, añadió.
El primer ministro y el alcalde de Jerusalén, Nir Barkat, han acordado crear un grupo de trabajo "que negociará con las Iglesias una solución" sobre el tema fiscal, según esa misma fuente.
Los jefes de las Iglesias greco-ortodoxa, armenia y católica, que comparten la custodia del sitio, adoptaron el domingo la excepcional decisión de cerrar las puertas del templo, construido según la tradición en el lugar donde habría sido sepultado Cristo.
Pese a este anuncio, las puertas del Santo Sepulcro seguían cerradas la tarde de ayer, sin que se conozcan las intenciones de las Iglesias tras dos días de tensiones con las autoridades israelíes
Luego del cierre, miles de visitantes del mundo entero encontraron las puertas cerradas en este lugar espiritual y turístico de gran importancia, pero improvisaron oraciones en el atrio y expresaron su decepción.
La medida solo tiene excepcionales precedentes en el último cuarto de siglo y expresa la magnitud de la molestia de las Iglesias.
Las sumas atrasadas son cifradas por la alcaldía en unos 150 millones de euros. Las Iglesias sostienen que esos fondos serían destinados a financiar obras sociales.
El gobierno israelí anunció el martes en un comunicado la suspensión de la colecta de las tasas así como el examen de la proposición de ley.