Esta medida fue un pedido de la defensa de Alejando Salas, el sospechoso, solicitada por los abogados Víctor y Federico Ábalos este lunes en el arranque del debate. La respuesta del tribunal fue favorable, por lo que a primera hora los jueces Eduardo Martearena, Belén Salido y Mateo Bermejo se trasladaron hasta la escuela de Villa Nueva. Los acompañaron la fiscal Cecilia Bignert, el abogado querellante Gastón Andino y los defensores.
El recorrido por las instalaciones puede ser una prueba importante, teniendo en cuenta que la fiscalía ha basado parte de su acusación contra el celador en los registros de las cámaras de seguridad, que ubicaron a este hombre en la zona de los baños de la sala de 4, cuando la víctima estaba en uno de los sanitarios.
La defensa pretende rebatir este indicio y aportó una captura de pantalla del teléfono del acusado, indicando que a las 14.14 de aquella jornada-momento en que la pequeña estaba en el baño- Salas se encontraba leyendo un mensaje de WhatsApp . La hipótesis para ellos es que se trata de un abuso intrafamiliar y de vieja data.
Por el lado de la fiscalía y la querella sostienen que en las pericias psicológicas la pequeña describió a su agresor con características físicas similares al celador-sobre todo por lunares en su rostro-y que su relato siempre ha sido coherente, sin fabulación.
Luego de la inspección ocular el debate continuó en Tribunales con la declaración de testigos. Este lunes dio su testimonio la madre de la víctima, quien negó la posibilidad de que su hija haya sido abusada por algún familiar.
En primer termino había declarado el sospechoso, manifestando ser inocente. El juicio se extenderá durante toda esta semana y Salas podría ser condenado con penas de 8 a 20 años por el delito de abuso sexual agravado por acceso carnal y por la calidad de guardador. Actualmente está con arresto domiciliario.