Un auto acabo clavado en el segundo piso de una casa en Orange County, California. De acuerdo con el Departamento de Policía de Santa Ana, el vehículo estaba viajando a exceso de velocidad cuando chocó con el divisor central de la calle, que hizo de terraplén.
La fuerza del impacto hizo que tomara vuelo.
Adentro del auto iban dos personas: una pudo salirse sin ayuda y la otra tuvo que ser removida por los bomberos. Lo increíble es que ninguna sufrió lesiones graves.
“El chofer, quien admitió que había usado narcóticos, será llevado a un hospital local para ser observado”, dice un comunicado de la policía.
La foto está dando la vuelta al mundo.