26 de enero de 2013 - 22:36

¿Impacto visual versus impacto vial?

Los carteles publicitarios pueden constituir peligrosos distractores para una conducción segura. Su instalación debería regularse en nuestras calles y rutas.

La comunicación visual, en tanto que acontecimiento socio-cultural, convirtió la vía pública en un importante soporte publicitario. Por ello caben ciertas reflexiones con relación a la seguridad y el ordenamiento vial.

El diseño de numerosos afiches publicitarios ubicados en puntos críticos del espacio urbano, ¿podría ser un factor de distracción para el conductor y provocar  accidentes de tránsito? ¿Tendría una  correlación su implementación con la seguridad vial?

Presentamos aquí las conclusiones de la investigación: “Imagen y conducta 4. Diseño y  seguridad  vial. Impacto del afiche publicitario sobre la atención del conductor de transporte público y su correlación con la seguridad y el ordenamiento vial”.

El estudio fue subsidiado por la Universidad Nacional de Cuyo, participaron en él diferentes organizaciones gubernamentales y educativas de gestión pública y privada. Entre esas instituciones podemos citar: Dirección de Vías y Medios de Transporte, UNCuyo, y las universidades de Mendoza y Tecnológica Nacional.

El cartel callejero de publicidad o comercial, a la par que un producto de diseño gráfico, es el tipo de afiche que encontramos con más frecuencia. Su función no se limita a informar al individuo de la existencia de tal o cual producto, sino que intenta además modificar su conducta en el acto de compra. Promueve algunas actitudes mentales ligadas con factores psicológicos, como el deseo de seguridad, conformismo, costumbres.

También se ligan aspiraciones económicas, por ejemplo, ingresos percibidos a fin de tender progresivamente a la adquisición de productos. Ello generalmente se apoya en sentimientos complejos como el deseo de prestigio, respeto.

El afiche publicitario suscita nuevas necesidades y crea algunas tensiones en el individuo. A la par, indica el medio de suprimir dichas tensiones igualando el producto ofertado con la satisfacción de la necesidad que el propio afiche ha engendrado. Su eficacia se mide después de la campaña publicitaria, con relación al crecimiento de las ventas del producto publicitado.

Estos afiches son generalmente de gran tamaño y están compuestos por una imagen de colores llamativos, acompañadas de un texto muy breve. El deseo de eficacia y de ser accesibles al mayor número de personas, exige  utilizar formas directas y persuasivas en colores vivos. Esta solución contribuye a imponer el mensaje publicitario, integrado casi siempre por un único argumento dotado de un fuerte impacto visual.

Los nuevos contextos publicitarios plantean características que merecen un estudio especial. Las nuevas pantallas móviles de publicidad por lo general con tecnología led se ubican mayormente en los accesos a la Capital. Estos carteles podrían ser distractores sumamente peligrosos. Ello es así porque convergen varios factores: elevada luminosidad -aún en pleno día-, dinamismo por imágenes en movimiento, y una ubicación estratégica en zonas de muy alto tránsito.

Consideramos necesario establecer el impacto de las referidas comunicaciones gráficas en la gente, más precisamente en conductores de transporte público o particular. Con esos datos, se desarrollaron propuestas para mejorar la seguridad vial y, por ende, la calidad de vida de las personas.

Para poder probar lo mencionado anteriormente, medimos y diagnosticamos el “impacto atencional” de los afiches callejeros en puntos críticos de tránsito. Esto fue tanto para conductores profesionales como no profesionales.

El estudio permitió, entre otras cosas:

* Determinar la correlación entre el emplazamiento del afiche publicitario en el espacio urbano y la seguridad vial.

* Obtener lineamientos que puedan fundamentar el desarrollo,  ordenamiento y promoción de la seguridad vial urbana y la prevención de accidentes. Es posible con una posible regulación de la implementación del afiche publicitario en el espacio público.

Es oportuno señalar el pensamiento de Jorge Frascara, reconocido  diseñador y especialista en seguridad vial. El citado autor manifiesta: “En el diseño existen dos áreas de relevancia: la de ayudar a posibilitar la vida y  la de ayudar a mejorarla”.

En coherencia con lo mencionado, desde el diseño gráfico y otros campos del conocimiento procuramos contribuir con respuestas adecuadas. Éstas pueden ser estrategias de gestión y de comunicación gráfica en el área de seguridad vial, para coadyuvar a promover un futuro más seguro y humano.

Apuntamos también a fortalecer articulaciones interinstitucionales, que contribuyan a vincular la  universidad con el medio social en la que ésta actúa.

Por último, esperamos que el conocimiento desarrollado contribuya también al cumplimiento de la ley 6.082/93 de Tránsito y Transporte. Asimismo, que oriente a las jurisdicciones municipales y guíe a las empresas de comercialización de espacios publicitarios urbanos.

En síntesis, es una propuesta orientada a la prevención de siniestros de tránsito y a la promoción de la seguridad vial. La comunidad mendocina sería la principal beneficiaria en pos de optimizar y proteger su calidad de vida.

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