Desde las antiguas religiones egipcias a “El gato negro” de Edgar Allan Poe hasta el cuento más reciente “Puedo comer hamburguesa con queso”, felinos, literatura y cultura han disfrutado un largo romance. Pero tal vez ningún otro felino ha caminado a través de la historia de una forma tan elegante como lo hizo un gato mediterráneo cuando dejó huellas de su pata izquierda en las páginas de un manuscrito del siglo XV en Dubrovnik, Croacia.
Mientras hojeaba el manuscrito medieval en julio de 2011, Emir O. Filipovic, asistente de enseñanza e investigación en la Universidad de Sarajevo, descubrió páginas del libro manchadas con las huellas entintadas de un gato y les tomó una foto, algo que planeó para compartir con colegas y alumnos para divertirse.
“Nunca imaginé la atención que esas huellas recibirían,” escribió Filipovic en un correo electrónico.
Filipovic envió la foto a su amigo historiador Erik Kwakkel por Twitter en setiembre de 2012, pero no fue sino hasta principios de este año que las huellas vieron una multiplicación de blogs, tuits y compartidos: “No a menudo un investigador se encuentra con cosas curiosas al examinar registros de archivo monótonos y aburridos,” dijo Filipovic.
Pero entre más tiempo dedicado a limpiar manuscritos, hay más oportunidades de tropezar con rarezas.
En el transcurso de esta investigación -que Filipovic empezó en 2008- se ha topado con pequeños garabatos, extraños hongos, iniciales decorativas y elaboradas, agujeros presuntamente perforados en el manuscrito por gusanos u otras plagas, y hasta delicadas filigranas.
Si bien se trata de un interesante meme felino, Filipovic espera que la foto vaya más allá del hallazgo divertido y que inspire un mayor interés en el Mediterráneo medieval.
“(La foto) podría tal vez animar al menos a un investigador a dedicarle más tiempo a la historia de Dubrovnik, su entorno cercano (Croacia, Bosnia, Serbia), y la región mediterránea más extensa”.
La foto será exhibida en el Álbum Interactivo de Paleografía Medieval, una transcripción de ejercicios de transcripción destinado a ayudar a entrenar alumnos y principiantes en los aspectos prácticos de la lectura de textos de manuscritos –especialmente cómo descifrar la escritura medieval.
Conservados por la historiadora Marjorie Burhart, de la Asociación europea para humanidades digitales, los manuscritos contenidos en el álbum van del siglo IX al XV.