La jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, anunció ayer que su gobierno retiró formalmente un proyecto de ley de extradición que provocó meses de protestas en la ciudad, cediendo a una de las demandas de los manifestantes.
La jefa ejecutiva de Hong Kong, Carrie Lam, anunció ayer que su gobierno retiró formalmente un proyecto de ley de extradición que provocó meses de protestas en la ciudad, cediendo a una de las demandas de los manifestantes.
La norma hubiera permitido que los residentes en el territorio semiautónomo chino fuesen trasladados a la China continental para ser juzgados allí. La iniciativa legal provocó multitudinarias protestas desde junio, que fueron ganando en violencia y provocaron el cierre del aeropuerto a principios de mes.
En un video grabado con antelación, Lam dijo que su gobierno no aceptará otras demandas, como una investigación independiente sobre los supuestos casos de violencia policial contra los inconformes. La dirigente nombró sin embargo a dos nuevos miembros para un grupo de monitoreo de la policía que analiza el asunto. Los manifestantes reclamaron además la liberación de los detenidos sin cargos, pero Lam señaló que es inaceptable.
En tanto Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW) celebraron la decisión de la jefa del Gobierno, si bien consideraron que se trata solo de una pequeña concesión, por lo que instaron a Carrie Lam a abordar las otras demandas de los manifestantes, empezando por la de investigar la violencia policial.
"Aunque acogemos con satisfacción la retirada formal, por fin, de este peligroso proyecto de ley, este anuncio no cambia el hecho de que las autoridades de Hong Kong hayan decidido reprimir las protestas de un modo manifiestamente ilegítimo que ha dañado gravemente la confianza de la ciudadanía y el sentido de legitimidad del gobierno", ha dicho el director de AI para Hong Kong, Man Kei Tam.
En su opinión, aunque “el anuncio es un pequeño paso en la dirección correcta, hará falta mucho más para demostrar al mundo que las autoridades de Hong Kong están comprometidas realmente con la defensa de los Derechos Humanos, afirmó.
En la misma línea, la directora de HRW para China, Sophie Richardson, subrayó que, a pesar de que la retirada definitiva de la ley de extradición "era la principal demanda de los manifestantes hongkoneses, deja sin resolver otras muchas cuestiones importantes" sobre la "erosión" de los derechos humanos en la ex colonia británica.