Millones de hondureños acudían a las urnas ayer en un ambiente tranquilo y sin incidentes, en un proceso marcado por los temores opositores a un fraude y la polémica postulación del presidente Juan Orlando Hernández a la reelección.
Millones de hondureños acudían a las urnas ayer en un ambiente tranquilo y sin incidentes, en un proceso marcado por los temores opositores a un fraude y la polémica postulación del presidente Juan Orlando Hernández a la reelección.
"Hemos observado un proceso tranquilo, la evaluación que tenemos hasta ahora es positiva," dijo a periodistas la eurodiputada portuguesa Marisa Matias, jefa de la misión de observadores de la Unión Europea (UE).
Unos 16.000 observadores participan en las elecciones, de los cuales 600 son de misiones extranjeras, incluida la UE y la OEA.
El gobierno desplegó más de 35.000 efectivos policiales y militares en todo el país para garantizar la seguridad del proceso, dijo el ministro de Seguridad, Julián Pacheco, quien anticipó que será “uno de los más concurridos de la historia del país”.