9 de marzo de 2016 - 00:00

Homenaje a las mujeres a través de curiosos maniquíes

Unas 40 artistas expusieron sus creaciones frente al Museo de Arte Moderno, en la Plaza Independencia. Fue en simultáneo en todo el país.

Un grupo de mujeres plásticas sanjuaninas -Puntos Cardinales- lanzó la invitación a sus pares argentinas, a que intervinieran maniquíes para que fueran expuestos el 8 de marzo a las 17, en forma simultánea, en espacios al aire libre de todo el país. La Plaza Independencia fue el sitio donde 39 mendocinas mostraron sus obras, que plasmaron diversas inquietudes.

“Atrapada” era el título de la creación de Dominique Lecoq, quien había pintado un maniquí plástico con vibrantes colores, flores, mariposas y rayas, y lo había colocado en una especie de jaula, cuyos barrotes eran tanzas casi invisibles. La mujer invitaba a las espectadoras a ingresar a ese espacio y que le dijeran qué experimentaban.

Su obra apuntaba a reflexionar sobre las propias contradicciones entre “el deber y el placer”, “las frustraciones y los logros”, “las obligaciones y los recreos”; el estar atrapada entre “lo que se espera de una y lo quisiera ser”, los mandatos. Lecoq resaltó el respeto de la gente, ya que la exposición estaba en un sitio abierto y la apreciaban quienes iban de paso.

Myriam Arenas, coordinadora en Mendoza del proyecto artístico federal “Una mirada de mujer sobre la mujer”, contó que convocó a mujeres artistas a fines del año pasado. Mantuvieron una sola reunión en enero, en la que conversaron sobre lo que cada una planeaba hacer y descubrieron que las temáticas e intereses eran muy diversos. En Mendoza fueron 39 las que se sumaron y 665 en todo el país.

Arenas se mostró satisfecha con la felicidad de cada participante al ver cómo diferentes personas recibían e interpretaban su propuesta. Si bien la muestra se realizó ayer, los maniquíes volverán a estar expuestos el sábado, de 17 a 21, en el Museo Nacional del Vino y la Vendimia, en Maipú, en el marco del evento “Caminos del Artista”.

Norma Cardozo empezó a trabajar en un maniquí e invitó a Rosa Campanello a sumarse, quien aportó su inquietud sobre la relación entre la salud y las emociones. El resultado fue una figura con los colores de un scan térmico, acompañado por la imagen explicativa de cuáles son las combinaciones de azul, amarillo y rojo que se producen cuando se siente ira, temor, tristeza o amor, entre otros. La figura femenina llevaba también un antifaz, esa máscara que la mayoría utiliza para enfrentar el mundo, y tenía mariposas, que representaban los sentimientos.

“Chez toco” significa barro mujer o la mujer luna en lengua huarpe y era el homenaje a ella que ideó María Eugenia Cuello y que plasmó con elementos reciclados. Los brazos estaban cubiertos de hojas; el tronco, de telas autóctonas como el aguallo y la arpillera; en las manos sostenía unos jirones plásticos que simbolizaban el agua, y se erguía sobre una plataforma de madera y adobe. En su abdomen, detalló la artista, lucía un tatuaje que representa la fertilidad y que tomó de una vasija de los habitantes originarios.

Las creaciones expresaban desde el dolor por variadas situaciones de violencia hasta la alegría de la reafirmación. Graciela Arce supo desde el primer momento que iba a trabajar con el verde, de la salud, y así se originó “Sabia mujer savia”. Ella plasmó la labor de la savia, que alimenta todas las partes del cuerpo, cura y sana, y que en invierno baja para volver a renacer en primavera, a modo de invitación a transitar ese mismo camino de sabiduría interior en el que la naturaleza es protagonista.

Para su obra, Fabiana Pereira eligió usar el maniquí con una de sus funciones originarias e ideó un collage de moldes y revistas de costura de los ‘50, 60 y ‘70. En el proceso de recortarlos, se encontró haciendo lo mismo que su abuela, su madre y sus tías, quienes se cosieron su propia ropa. En la parte central, colocó un recorte de 1949, que casi se le quebraba en las manos, y rescató la frase “Sensacional y revolucionaria”, de una producción de los ‘60.

Expresaron sus sueños vía Twitter

Mientras recorrían la muestra de maniquíes intervenidos, las mujeres eran invitadas por las integrantes del colectivo Mujer Hembra a tomar una pizarra blanca y escribir en ella, con marcador, cuál es su sueño. Muchas dudaban, se tomaban su tiempo para pensarlo o escribían con letra demasiado chica sus anhelos.

Elizabeth Carbajal -una de las impulsoras de la iniciativa- explicó que la acción apuntaba a despertar esos sueños, deseos postergados o proyecciones a futuro. “La sociedad va imponiendo roles y ubicando a la mujer en un estereotipo social que le dificulta que se desarrolle plenamente”, planteó.

En la intervención estuvo acompañada por Claudia Alessandrello y Mariana López, quien también había creado su maniquí, “Marcas de la vida”, una colorida “metáfora que hace referencia a las distintas marcas, algunas voluntarias como los tatoo y otras impuestas por la sociedad”.

A las participantes se les sacaba una foto con su cartel y las imágenes serán difundidas en Twitter @artemujerhembra y en el perfil de Facebook "Mujer Hembra" para compartir esos sueños y visibilizarlos.

Exposición de artesanas y artistas

Otro grupo de mujeres protagonistas eligió el sector de la Plaza Independencia frente a la fuente principal para exponer sus obras de arte y artesanías. Además, una de ellas, Silvana Scachi, estaba pintando en vivo. Y habían montado un escenario en el que iban a tocar Tiki Gómez, Aro Calderón, Willy Martínez y Johana Chacón, como también a actuar bailarines folclóricos y contemporáneos.

La muestra fue organizada por la Fundación Cristiana Alameda -que ya cumplió 90 años de labor- y agrupó a una docena de artistas y artesanas, como también una presentación de 18 programas diferentes que desarrolla la entidad. El objetivo de la propuesta, explicó Liliana Pérez, su representante, era celebrar y agradecer la grandeza de las mujeres, su búsqueda de superarse y de mejorar su capacidad de sobreponerse a las dificultades, y de seguir adelante por ella y su familia.

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