El presidente chino, Xi Jinping, inició ayer su visita de dos días a Corea del Norte, marcada por la posibilidad de que su cumbre con su par, Kim Jong-un, ayude a reactivar el diálogo sobre desnuclearización.
El presidente chino, Xi Jinping, inició ayer su visita de dos días a Corea del Norte, marcada por la posibilidad de que su cumbre con su par, Kim Jong-un, ayude a reactivar el diálogo sobre desnuclearización.
Xi Jinping fue recibido con honores al llegar a Pyongyang por el propio mandatario Kim Jong-un, y después encabezó una ronda de coloquios en la capital norcoreana.
El mandatario chino llegó al Sunan International Airport, donde unas 10.000 personas, con carteles y flores de plástico, brindaron calurosos mensajes de bienvenida.
Xi fue el “primer dirigente extranjero en haber recibido un saludo militar en un lugar altamente simbólico”, destacaron medios locales.
Esta es la primera visita a Corea del Norte de Xi desde que accedió a la presidencia en 2013.
Su visita podría dar impulso al estancado diálogo sobre desnuclearización de la península coreana tras la fallida cumbre de Hanoi.
En un artículo de opinión publicado en el principal diario norcoreano, el mandatario chino afirmó que su viaje contribuirá a "lograr avances" en este sentido y consideró "razonable" la postura de Pyonyang en cuanto a desarme.
En Hanoi, capital vietnamita, Pyonyang abogó por una desnuclearización gradual acompañada del progresivo levantamiento de sanciones, mientras que Washington dijo que no relajaría sus sanciones mientras el régimen no elimine su programa nuclear, de misiles y de armas químicas y biológicas.