"Somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común".
"Somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre con un destino común".
"Carta de la Tierra"-Unesco-París- marzo de 2000.
La ONU en 1985 (res. 40/202) fija el primer lunes de octubre como el "Día Mundial del Hábitat". La primera conmemoración tras una década de su consideración fue en 1986. Este año sobre toda la superficie de nuestro planeta se identifica al Hábitat como el espacio físico (con características propias) donde vive y se desarrolla un organismo. En estos espacios conviven variedades de vida (Biodiversidad) que sustentan en un gran porcentaje la supervivencia del ser humano. Preservar lo que la madre naturaleza ha generado a través de siglos, significa nada más ni nada menos que asegurar nuestra sobrevivencia en este planeta.
Origen y evolución
La edad de la Tierra según los últimos cálculos, fluctúa entre 4.400 millones y 4.510 millones (publicación NatureGeoscience). En el largo período que ocupó la prehistoria tuvo lugar la hominización, la lenta evolución que condujo desde los primeros homínidos al ser humano actual.
El gran descubrimiento del Homo Habilis (cuya existencia se registra aproximadamente entre 2,4 a 1,4 millón de años) fue el uso de la piedra. Es la especie más antigua del género Homo. El nombre alude a su habilidad de trabajar la piedra y se han encontrado sus restos junto a útiles de piedra. Sus herramientas eran pequeños cantos rodados rotos, con los que obtenían numerosos fragmentos con aristas cortantes. Su espacio físico (hábitat) se desarrollaba a orillas de los lagos (zona de caza) asegurando su subsistencia. Se les atribuye una tipología de habitación conformada por series circulares de piedras, coronadas con un entramado de ramas (como techo) similar a una rudimentaria cabaña.
El gran descubrimiento del Homo Erectus (cuya existencia se registra aproximadamente entre 1,3 a 1,8 millón de años) fue el fuego. Algunos autores hablan de la "domesticación" del fuego, ya que existía naturalmente (producto de rayos, incendios, volcanes). Se sirvió de él para calentarse, asar alimentos, lo convirtió en el "hogar": centro de la vida comunitaria integrándose al entorno humano.
Su espacio físico (hábitat) aparece con los primeros campamentos organizados, al aire libre o en cuevas. El subsistir de la caza y recolección nómada de vegetales, determinó que se moviera territorialmente según las estaciones. Se han identificado campamentos (asentamientos) donde un grupo realiza tareas específicas (caza, despiece o talla de instrumentos) durante poco tiempo. Otros serían los campamentos base donde todo el grupo permanecería un prolongado tiempo.
Lo precedente es una breve y sintética introducción que nos permite tomar conciencia de la evolución del hombre (desde su aparición hacen millones de años), hasta nuestros días.
"Mientras el hombre se mantuvo relacionado con su medio ambiente, modificándolo aceptablemente desde el punto de vista de permitir la reproducción (suelo, animales, forestación entre otras) la naturaleza resistió. Al acelerar el tiempo biológico de la mano de sus inventos, el planeta se tornó pequeño para sus ambiciones" (Mazzola. A. 2002. "Temario de Hábitat").
"El hábitat es el resultado en el espacio de las actividades humanas las que, a su vez, se ven condicionadas en cierta medida por las características del ámbito físico en el que se desarrollan". (Mazzola. A. ídem).
Hoy la Ciudad como tal es el paradigma (patrón o modelo) de la concepción de hábitat, con toda la problemática que genera en cuanto a su sustentabilidad.
"El desafío urbano exige que se encuentren formas concretas de armonizar los criterios de igualdad social, sostenibilidad ecológica, eficiencia económica, pluralismo cultural e integración, y distribución espacial equilibrada de las actividades y los establecimientos humanos". (Sachs-Jeantet. "La ciudad hoy").
Reflexión: Valoro estas palabras más allá de compartirlas o no: "El hombre es menos veloz que un caballo, menos poderoso que un oso; tiene la vista, el oído y el olfato menos desarrollados que un perro o un gato. Sin embargo, controla el planeta: muchos investigadores creen que ha sido el desarrollo del cerebro y de las manos lo que ha permitido llegar a ese control".
Aquí se esbozan, mediante la comparación, algunas de nuestras desventajas, incursionando en las posibles habilidades que nos hacen un ser dominante. Somos los responsables directos del abuso del control (poder), en detrimento de la calidad de vida del hábitat de este planeta y, por ende, de su biodiversidad (de la que somos parte).
"Respetando la Naturaleza, respetamos nuestra Vida" (Arq. R.M.Romano-2012).
Las opiniones vertidas en este espacio, no necesariamente coinciden con la línea editorial de Diario Los Andes.