La figura de "homo politicus" le cae justa a Julio Humberto Grondona, el dirigente que se mantuvo 35 años ininterrumpidamente como presidente de la Asociación del Fútbol Argentino. Su fallecimiento impidió que completara su noveno mandato consecutivo, un registro que comenzó en 1979 y que no tuvo equivalencia alguna en la conducción de la casa matriz del máximo deporte a escala popular que tiene nuestro país. Sus vínculos con el almirante Carlos Lacoste le permitieron en 1979 proyectarse hacia la esfera más grande a nivel planetario: la FIFA. Esta entidad, que rige el gobierno ecuménico futbolístico, lo tuvo en puestos clave como vicepresidente; además, presidió la estratégica Comisión de Finanzas y el Consejo de Mercadotecnia y Televisión.