El gran regreso de Damián Sánchez

Convocante concierto de homenaje al multifacético músico mendocino, esta noche, en el teatro Plaza.

Una de las obras emblemáticas de nuestro cancionero, "Otoño en Mendoza", cumple por estos días - y con la temperatura del paisaje que refleja - 40 años. Y el inventor de su melodía, el coprovinciano Damián Sánchez, desde hace décadas viviendo en Capital Federal, se ha venido esta semana para nuestras tierras a recibir un merecido tributo en forma de concierto multitudinario organizado por aquellos ex coreutas que durante años tuvieron al maestro como su director.

La idea de esta presentación especial es la de mimetizar recuerdos y anécdotas con el poeta y plástico Pedro Leopoldo Zalazar, cuando ambos compartieron experiencias artísticas tanto en el Coro de Regatas y como la Coral de las Arenas, entre 1978 y 1997.

"Dicen que las coincidencias existen, mas bien existe el deseo por tenerlas", dijo alguien alguna vez y sobre la voluntad este deseo se han sincronizado quizás sin querer; no sólo los 40 de eso de "Comprender el adiós a las hojas", sino también la celebración del cumpleaños número 70 del maestro Sánchez en este concierto que adecuadamente se llama "Reencuentro".

"Estoy feliz porque me encuentro en mi provincia - expresó Damián- me encuentro con amigos para idenficarme con diferentes épocas. Por aquellos coros, por más de 400 personas que conozco y quiero y con las que hemos hecho amistad".

Manos a la obra

En "Reencuentro" contará con el mismo Pedro Zalazar, en el rol de narrador y encargado de la puesta escenográfica del espectáculo y Damián Sánchez, asumirá el rol de director, frente a una gigantesca  masa coral conformada por las chicas de Aygualicho (Punchi Sánchez Arguello, Marina Linares, Marcela Palermo, Mariana Álvarez y Eleonora Ferraresi); Canto Cuyo (Ramón Galdame, Jorge Centeno, Javier Rodríguez, Lisandro Bertín); los citados Coral de las Arenas y Coro Club Regatas, y como invitado especial, la actuación de la Guaymallén Coral.

Y como era de esperarse, el escenario del Plaza también contará con la presencia del letrista de "Otoño...", Jorge Sosa - una de las tantas colaboraciones autorales con Sánchez - y el cantante que más ha difundido esta canción en nuestro medio,  Pocho Sosa.

Tarea casi imposible eso de resumir tanta numerosa cantidad de anécdotas. ¿Por dónde arrancar o terminar una entrevista con una de las personalidades más importantes de la música popular de América Latina, nacida y criada en Mendoza?

Volver al barrio

Esta semana Damián Sánchez volvió a pasear por el Godoy Cruz de su infancia en compañía de su amigo el cantante Javier Rodríguez - codirector fundador de la Coral de las Arenas entre 1991 y 1995 -. Tuvo tiempo de espiar imágenes olvidadas por los alrededores de las calles Colón y Urquiza.

Se acordó de las aulas de la escuela Rawson y de su relación con el cantautor Bernardo Palombo, unos años más chico que él, quien como él, ya tenía encendida la llama de la composición musical. Con él, Sánchez no sólo compuso su primera canción, "Vendimiador", sino que también la grabó con el grupo vocal de Buenos Aires Los Trovadores, entre 1967 y 1971.

"A los 14 años ya andaba haciendo arreglos musicales. Mis hermanos mayores, uno violinista y otro cornista, influyeron en esa pasión, aunque a los 13 años cambié el piano por el cello cuando Pontino, un amigo de la  familia, trajo aquel instrumento a casa y me lo probó", relató.

Sánchez alternó su educación secundaria entre el "Conservatorio de Música" - por entonces en la calle Patricias Mendocinas - y el Liceo Agrícola, donde se recibió con el título de enólogo. Luego de dos años de estudiar la carrera de Ingeniería Electrónica en la UTN, se convenció de que lo suyo era la música.

"Tengo una opinión sobre lo social, sobre los derechos, sigo pensando y trabajando a través de la canción. Para mí la dirección coral no es solamente una actividad estética. Me gusta darle forma al pensamiento que se expresa en la canción", sentenció.

Voces emblemáticas

"En aquella época - principios de los 70 - ya habíamos tomado la canción como portadora de opinión. Uno reflejaba en la música lo que veíamos y sentíamos". Damián, apenas recibido de profesor en "Canto coral y dirección de coros" y profesor de violoncello, alternaba con Bernardo Palombo  y Jorge Sosa su tiempo para hacer canciones,  mientras se ponía al frente como director de su primer ensamble de 15 voces mixta llamado la coral folclórica Canturía, pionera en actuar con instrumentos en vivo, como el corno, la guitarra, el bajo y las percusiones.

También al mismo tiempo, era cellista de la Filarmónica de Mendoza y de la Orquesta Sinfónica de la UNCuyo.

En 1973, Canturía comienza a recibir amenazas de bomba por parte de la Triple A. Sus canciones resultaban un desafío al poder, como aquella escrita por Jorge Sosa "Marrón, marrón": "Por las calles de la villa/Se me astilla mi canción/Dos niños se pelean por un rayo de sol/Miseria está muy fea".

"Con ‘Hermano dame tu mano’ y otras, estas canciones eran testimonios de aquellos sentimientos que sentíamos. Eso de reflejar aquella realidad tuvo su precio", recordó. Al mismo tiempo, a Damián le da mucha gracia que esa canción haya sido tema de campaña electoral de innumerables políticos argentinos e incluso del fallecido Hugo Chávez. Un año después de la disolución obligatoria de Canturía, Damián forma parte del proyecto Markama, uno de los grupos de música americanista más importantes del continente.

"Decíamos cosas a través de las leyendas que rescatábamos", recordó el maestro. "Aproveché para estudiar los trabajos de investigación y rescate de la música del Altiplano, de aquellas herencias mapuches y tehuelches y comenzamos a fabricar nuestros propios instrumentos, como el cajón".

Markama consigue llevar su música a Estados Unidos, incluso al emblemático Lincoln Center de Nueva York, donde en agosto de 1982  estrena la obra "Bailarín del diablo" - luego renombrada "Puente al sol"-  inspirada en el relato "El bailarín de la noche" del libro de 1942 de Juan Draghi Lucero "Las mil y una noches argentinas". "Necesitaba una obra inédita para poder convencer a un productor estadounidense de conseguir una fecha en el Lincoln y me acordé de este cuento de Draghi Lucero".

Fue una época de alocada actividad. En paralelo, ya mudado definitivamente en Buenos Aires, mientras también dirigía ensambles vocales en Venado Tuerto y Viedma, se pone al frente del Coro Polifónico Nacional de Capital Federal y del mencionado Coral de las Arenas. "Era una locura. Viajaba todas las semanas de allá para acá", rememoró.

En los 90 también se hace cargo del Coro del Centro Cultural San Martín pero luego lo deshace la intendencia de De La Rúa y con sus ex miembros funda de forma independiente la Coral de las Américas, con el que sigue actualmente en actividad, en paralelo al Coro Sadaic y dos ensambles más pequeños como el coro masculino Tinaja y el mixto Araucaria.

Canciones desgarradas

"Nunca le agregué música a letras que no me llegaran, que no me calaran profundo. Yo me identifico con cada una de las más de trescientas canciones que he compuesto. Nunca hubo encargos de por medio. Lo que vos escuchás en una canción mía es una opinión. Quizás no son desde lo poético grandes letras pero tienen una fuerza identificación". Dos anécdotas más...

"La letra de ‘Quédate así’ pertenece a un preso", relató Damián - "me llegó de forma indirecta desde una cárcel de Trelew. Nunca supe qué fue de la vida o la muerte de su autor porque no lo conocí. Me la acercaron los padres de un amigo mío quienes habían ido a visitar a un preso ahí. Este preso les pasó un poema y la convertí en canción. Es una canción de amor".

En noviembre de 2002, Damián Sánchez es invitado al gigantesco acto de apertura del auditorio Capilla del Hombre de la Fundación Guayasamín, en Quito, junto a Javier Rodríguez. En el palco oficial están los presidentes de Ecuador, Venezuela y Cuba. Un grupo de música llamado Pueblo Nuevo, enterado de que estaba Damián Sánchez entre el público, interpretó "Cajita de música" - con letra de José Pedroni - y para su sorpresa Damián escucha que miles de presentes comienzan a corear esta canción. "Fue un momento maravilloso", expresó.

"La realidad en América Latina tiene ahora más conciencia de la que había cuando yo inicié mi camino. Ojalá dure y siga evolucionando. Me gustaría que tome forma ese contenido sobre reflexionar el pasado, creo que son reflexiones genuinas, soy testigo de estos cambios; hay sentimientos, reacciones y son cambios que tienen que darse".

Las pruebas son y seguirán siendo canciones como "A que florezca mi pueblo"; "Canción por el fusil y la flor" ; "Cuando me ves así", "La cuna de tu hijo" y otras 300 más.

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