Gobierno analiza comercializar a través del Merproar

Esta temporada, el Gobierno de Mendoza lanzó un fideicomiso para la ciruela de industria. Adelantó al productor 40 centavos por kilo para cosecha y acarreo y 70 centavos por kilo para secar la fruta que en este caso fueron liquidados directamente al secadero.

Según el subsecretario de Agricultura, Cristian Correa, a fines de mayo el fideicomiso había logrado involucrar a poco más de 200 productores que volcaron a ese esquema alrededor de 4 millones de kilos de ciruela en fresco.

Ese volumen fue transformado en 1,2 millones de fruto desecado, que ahora están en el proceso de calibrado final.

Estima que hacia fines de junio, cuando termine el calibrado de la fruta seca, estarán pagando a los productores que participaron, la diferencia entre el $ 1,10 oportunamente liquidado ($ 0,40 por kilo para cosecha y acarreo, más $ 0,70 por kilo para secado), y el precio fijado para el kilo de producto seco.

El funcionario sostiene que al productor le queda por recibir alrededor de $ 1,10 más IVA por kilo de ciruela, y probablemente un adicional por la participación en la renta de la venta de esa ciruela.

En el Gobierno están pensando en aprovechar el Merproar para  ofrecer al mercado, al menos una parte de esa ciruela seca.

Correa reconoce que no lograron armar este esquema en el Este de la provincia porque “hay que tener productores organizados y secaderos dispuestos a prestar el servicio de secado” y “aunque mantuvimos diálogos con algunos municipios, quizás nos faltó tiempo”.

De paso, reconoce que “en el Este (donde está el 20% de los cultivos de ciruela de industria de la provincia), la ciruela tuvo un problema grave de falta de mano de obra, porque coincidió la cosecha con la cosecha de la uva” y, por otra parte, “los precios fueron relativamente mejores en el Sur”.

Además, estima que es “probable que en el Este haya quedado fruta sin cosechar. No por problema de precio ni de demanda, sino por falta de mano de obra. Hasta reconoce que “algunos productores han venido a preguntarnos qué hacer con la ciruela”, refiriéndose a la intención de erradicar plantaciones.

Esto explica, de alguna manera, la desilusión que planteaba en la edición anterior de Fincas el productor de Rivadavia Rolando Káiser.

Por su parte, Rubén Cano -que participó del Fideicomiso- tiene su opinión. “Creo que no fue malo -dice-, porque el precio que se manejó fue de $ 1,10 ó $ 1,20 en fresco que, para lo que se hablaba inicialmente, fue un precio bueno; a lo que hay que sumar que va a subir el precio en el mercado del producto seco, y puede haber una rentabilidad adicional. Es una buena experiencia, para poder arrancar la próxima temporada con más tiempo, y con algo más programado, porque la respuesta al fideicomiso no fue mayor, porque se arrancó muy sobre la hora”.

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