La investigación por el crimen de Yanina Esmeralda Fillol, la joven gitana de 15 años muerta de un disparo en su casa de Palmira, dio un giro en las últimas horas luego de que el último detenido confesara el nombre de quien habría sido el asesino de la chica. Se trata de un hombre conocido como "El Rubio", con un largo prontuario y que salió de prisión a fines del año pasado.
Durante la siesta de este jueves se realizó en la fiscalía de San Martín una rueda de reconocimiento al último detenido que tuvo el caso, un hombre de tez norteña aprehendido en Uspallata mientras buscaba escapar a Chile, según dijo, con miedo por estar amenazado de muerte a raíz de este homicidio.
El hombre detenido como sospechoso de haber efectuado los disparos que terminaron con la vida de Esmeralda Fillol resultó finalmente inocente, pero ante el fiscal Martín Scattareggi aportó información necesaria para que los investigadores estén ahora detrás de quien habría sido el asesino de la joven, un hombre apodado "El Rubio", con domicilio en Las Heras y que en diciembre salió en libertad.
El crimen de Esmeralda ocurrió en el carril Barriales al 1700, de Palmira, domicilio de una pequeña comunidad de gitanos. En la semana previa al asesinato, y según consta en el expediente, un tío de la víctima le habría vendido una camioneta a Nahuel Maturano (29), quien pagó como seña 50.000 pesos pero nunca recibió el vehículo.
Así, en la noche del 10 de marzo una Ford EcoSport conducida por Maturano y acompañado por su esposa, Tamara Velázquez, y un segundo hombre llegó al domicilio de los gitanos. Eran cerca de las 23 cuando golpearon la puerta. La que atendió fue Esmeralda, pero su mamá le dijo que cerrara. La madre atendió por la ventana, le preguntaron por "los muchachos", ella dijo que no estaban y desde la vereda le contestaron que iban a esperarlos. Pero luego uno de ellos sacó una pistola y empezó a disparar a través de una ventana.
Uno de los cuatro disparos que efectuó el asesino hirió mortalmente a la joven en el pecho. Los agresores escaparon del lugar y la investigación posterior permitió detener en la madrugada siguiente a Maturano, que admitió haber conducido el vehículo aquella noche y confirmó la presencia de su esposa, aunque nada dijeron ni él ni su mujer sobre la identidad de la persona que realizó los disparos, el tercer ocupante de la camioneta.
¿El padre o el padrastro?
Según datos aportados por la comunidad gitana y otros testigos, algunos de ellos supuestamente amenazados por el asesino, los investigadores orientaron la búsqueda en dos personas: el padre y el padrastro de Tamara Velázquez, de quienes tenían solo información parcial y confusa.
Así, el sábado pasado fue detenido en Uspallata el padre de Velázquez, mientras escapaba hacia Chile. En rueda de reconocimiento su participación quedó descartada pero aportó los datos necesarios para dar con quien ahora es el principal sospechoso, el padrastro de la mujer, conocido como "El Rubio".
“Desde un principio esta persona estuvo mencionada en la investigación, pero a raíz de las amenazas que han sufrido algunos testigos, no estaba clara su identidad ni tampoco la relación de parentescos con la esposa del primer detenido. Ahora tenemos un dato más claro y estamos detrás de detener al sospechoso”, señaló una fuente de la causa.