El Ing. Agr. Alberto Lasmartres está de acuerdo con la idea de iniciar un proceso de creciente abastecimiento, con producción propia, de la demanda local de carne vacuna en la provincia; aunque cree que “será muy difícil llegar a producir el 40% de lo que se consume”, como se viene planteando desde el ámbito oficial.
Señala que, en los planteos de cría en el secano mendocino, apotrerar los campos y optimizar el sistema de aguadas es fundamental para mejorar la disponibilidad de alimento que se traduzca luego en mayores índices de preñez y advierte sobre los altos costos que ello implica.
Por otra parte, para la recría y el engorde (ya en explotaciones bajo riego) hoy hay un impedimento que es la falta de agua para hacer pasturas o forrajes, en general. “De todos modos -reconoce- en algún momento hay que empezar; y aunque lleve tiempo hay que ponerse en marcha”.