Desde España, donde reside con su familia (su esposa Misericordia y sus dos hijos: Gabriel (Gabito) y Julia ) y donde desde hace años desarrolla su actividad deportiva, primero como jugador y luego como entrenador, Gabriel Eduardo Cairo todavía se emociona cuando evoca la bienvenida que recibió en Mendoza durante su última visita para realizar al frente del plantel de hockey sobre patines del Fútbol Club Barcelona una mini pretemporada que se extendió durante una semana. Aquella noche del 4 de setiembre del año pasado, en el colmado estadio del Polideportivo “Torito Rodríguez”, cuando fue declarado “Ciudadano Ilustre de la Ciudad de San Martín”, las tres mil personas presentes lo ovacionaron largamente de pie en el merecido tributo a su larga y exitosa trayectoria en el patín mundial.
Feliz momento de saberse apreciado, admirado y respetado en una histórica velada de sostenidos aplausos, sinceras lágrimas e infinitas emociones rodeado además de sus seres más queridos. Lo que “el Gaby” manifiesta a la distancia con sentidas y agradecidas palabras: “Sinceramente me emocioné como un chico. Todo lo disfruté a pleno: el reencuentro con mis padres y hermanos, la respuesta del público que me conmovió con sus muestras de cariño y respeto, el hermoso gesto de la comuna que me honró como ciudadano ejemplar".
"Esa visita significó mucho para mí porque hice realidad el sueño de pisar mi amada Casa de Italia como DT del Barcelona, el equipo que dirijo desde mediados de 2011. Estoy muy reconocido al apoyo y esfuerzo de mi papá Marcelo y de mis hermanos Pablo y Alejandro y de los dirigentes y funcionarios que trabajaron para que ello fuera posible. La primera noche se me hizo un nudo en la garganta y solo atiné a cubrirme el rostro para esconder el llanto cuando la gente coreó mi nombre. Hasta recordé imágenes y pasajes de la vieja infancia compartida con mis hermanos, cuando a toda hora jugábamos con la bocha y el stick porque vivíamos apenas a dos cuadras del club Casa de Italia, donde crecimos y nos formamos como deportistas y como jugadores de hockey. La pasé muy bien, me sentí muy feliz, muy honrado y muy orgulloso de haber sido tan bien recibido en mi tierra natal”.
Hijos de Marcelo Antonio Cairo, odontólogo, que en su juventud fuera un destacado atleta en gimnasia en grandes aparatos, y de María Encarnación Valdivia, “mamá Eli” en la intimidad del viejo y recordado hogar del Este, docente de vocación, los Cairo son cinco hermanos varones ligados todos al hockey: Marcelo Ignacio, el mayor, que fuera campeón mendocino de patín carrera, que es abogado y también reside en España; Pablo Javier, campeón mundial y olímpico a nivel exhibición, de extensa trayectoria en Italia y España entre 1984-1996, el único que jugó con sus cuatro hermanos, exitoso entrenador; Alejandro Raúl, referente en el país y el extranjero, medalla de oro en Barcelona 92 al igual que Pablo y Gabriel; Gabriel Eduardo, bicampeón mundial con la Argentina, 34 títulos en Europa, actual entrenador del Barcelona y Mauricio David, el menor de la dinastía de un apellido con una rica y ejemplar historia.
Que se prolonga por los logros internacionales de “el Gaby” y por los proyectos que Pablo y Alejandro comparten con tanto entusiasmo en el área técnica y logística de ese deporte. Dante Alcaraz, que fuera el técnico de Gabriel en la época de las divisiones inferiores de Casa de Italia –mini, infantil y cadetes– también se emociona cuando evoca la visita de Gabriel: “La verdad es que uno de los mejores recuerdos que tengo en mi vida es haber ayudado en la formación de Gabriel como jugador. No solo dirigí a Gaby, sino también a sus hermanos. Tengo una gran anécdota de sus comienzos porque él vivía a solo dos cuadras de Casa de Italia y con unas sillas que traía de su casa y otras que había en el club las ponía en el centro de la pista y luego las eludía a gran velocidad sin siquiera tocarlas.
Ahí ya se veía su enorme habilidad, su gran destreza, que lo convirtió en uno de los mejores del mundo. Que él haya regresado a Mendoza como entrenador del Barcelona después de haber alcanzado tantos campeonatos como jugador es un orgullo muy grande para todos los que lo vimos formarse y progresar en este deporte”.
Los títulos
Gabriel se inició en Casa de Italia y su debut en primera fue el 16 de abril de 1984 ante Independiente Rivadavia, en un partido jugado en San Martín. Luego actuó en UVT –Unión Vecinal de Trinidad– de San Juan, hasta que se marchó a Europa para hacerlo en Hockey Seregno, Noia, Reus y Fútbol Club Barcelona donde fichó en 1993. Tras 12 años como titular en el poderoso equipo catalán sumó 34 títulos, así desglosados: 8 Ligas de España, 5 Copas de Europa, 4 Supercopas de España, 4 Copas del Rey, 1 Copa Intercontinental, 3 Copas Ibéricas, 1 Copa de Las Naciones, 4 Ligas Catalanas y 4 Copas Ciudad de Vigo. También como jugador resultó dos veces Campeón del Mundo con la Selección Argentina: Recife en Brasil (1995) y Reus en España (1999) y dos veces Subcampeón Mundial: Wuphertal en Alemania (1997) y San Juan en la Argentina (2001).
Fue ganador de la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, cuando el hockey sobre patines participó como deporte exhibición. En ese certamen que se desarrolló en el Palau Blaugrana se debutó con una derrota frente a los Estados Unidos, pero luego se venció de manera sucesiva a Brasil: 3-1, Italia: 7-3 y Holanda. En la final se superó a España 8-6 en tiempo suplementario tras haber igualado 5-5 el período reglamentario con goles de Páez (4), Diego Allende (2), Pablo Cairo y Roldán.
En aquel campeón olímpico se dio el hecho notable de que actuaron tres de los hermanos Cairo: Pablo, Alejandro y Gabriel, además de Diego Allende, Alfredo Bridge, Guillermo Hermann, Raúl Monserrat, José Luis Páez y Roberto Roldán, dirigidos por Miguel Gómez.
Luego de su retiro oficial continuó ligado al Barcelona, donde se desempeñó como gerente de las selecciones no profesionales de la institución hasta que en julio de 2011 asumió el cargo de DT, que era la meta que se había fijado. Esa aureola exitosa que siempre lo ha acompañado en razón de su constancia, responsabilidad, experiencia y conocimientos se vio rápidamente reflejada en esa nueva etapa donde ha ganado una Liga de España, una Copa del Rey y 2 Supercopas de España.
Desde España también reconoció a Más Deportes: “Tengo el honor y el gran orgullo de dirigir a un gran plantel, que me ha dado varias satisfacciones en una institución donde por suerte dejé una imagen excelente y a la que posteriormente me vinculé en otras áreas cuando dejé de jugar. El mérito es el trabajo diario, el entrenamiento duro, físico y táctico, con jugadores que están muy concentrados en su preparación y rendimiento.
En mi opinión lo más valioso es el juego de ataque, quizás porque la posición de delantero volcado a la ofensiva era la que ocupaba en mis tiempos de jugador. En la actualidad estamos afrontando una temporada exigente, con adversarios fuertes y la meta que nos hemos fijado es la instancia final de la Copa Europa que se jugará en Lodi, Italia, entre el 24 y el 27 de mayo de este año. La motivación es muy alta, el respaldo de la dirigencia es excelente, al igual que el apoyo del público, por lo que confiamos en mantener los buenos resultados”.