La Fundación Cullunche presentó un amparo luego de que se conociera la autorización del Gobierno provincial para la caza de catas en los oasis productivos del Norte y el Este mendocino.
La Fundación Cullunche presentó un amparo luego de que se conociera la autorización del Gobierno provincial para la caza de catas en los oasis productivos del Norte y el Este mendocino.
Desde la Dirección de Fauna habían permitido el control a través de métodos no dañinos para el medio ambiente. La invasión de catas en la provincia ha impactado en las fincas de cultivo causando un daño que muchas veces impide producir por años.
Al respecto, Jennifer Ibarra, titular de Cullunche indicó: “Nosotros no estamos desconociendo la problemática de los productores, nosotros queremos que esto se realice en equilibrio con los intereses de las dos partes, el de la fauna y el de los productores y no vemos seriedad en cuanto que no hay datos fehacientes”.

“Ni el DNR ni el Ministerio de Economía han dado datos, queremos saber tipo de cultivos, cuántos productores, zonas, porcentajes de pérdida, dinero que se perdería, para ahí recién sentarnos a hablar. No vemos seriedad desde el momento que no hay datos que visualicen la problemática”. Explicó la ambientalista en Radio Nihuil.
Desde Fauna habían informado que no se habilitaba a cualquier persona a matar catas, sino que era una oportunidad para que los productores puedan bajar los daños utilizando métodos amigables como ultrasonido, láser o otra metodología ambiental.
Sin embargo Ibarra declaró “hay dos anexos, uno que pone métodos cruentos y otro métodos incruentos”.

Desde Cullunche consideran que la invasión proviene de un desequilibrio provocado por el hombre y que la situación está desbordada por una pérdida de hábitat, traficantes y la caza de sus predadores naturales. “Nos tenemos que hacer cargo de los desequilibrios que nosotros mismos provocamos”, cerró la titular de la fundación.