Omar Dottori, presidente del Comité de Exportadores de Ciruelas de Mendoza sostiene que contra Chile cada día es más arduo competir por un tema de costos.
Pone como ejemplo una industria que procese 3.000 toneladas para exportación. "Ese establecimiento necesita 40 personas para trabajar", describe. Y agrega que "en Chile, los salarios son de 500 dólares (con todos los aportes) y acá estamos en 1.500 dólares (incluyendo aportes, seguros, feriados, etc). En 40 personas, tenemos una diferencia de 40.000 dólares por mes; y en 12 meses, son 480.000 dólares de diferencia en costo de personal".
"No sé cómo se arreglan para vivir en Chile -dice-pero esos son los números". A eso hay que agregarle que "traer un contenedor vacío de Buenos Aires; llevarlo cargado y ponerlo en el puerto -que lo tenemos a 1.000 kilómetros- nos está costando 2.500 dólares. Mientras que en Chile ese costo es de 500 dólares, porque el puerto está a 100 kilómetros". Son, según sus cálculos, 2.000 dólares de diferencia por contenedor. Considerando que "se necesitan alrededor de 150 contenedores para transportar 3.000 toneladas; hay que sumar otros 300.000 dólares por diferencia en el costo del flete".
Por otra parte, la fruta argentina, para entrar en Europa "paga el 6% de arancel; mientras que la chilena no paga". Suponiendo que esas 3.000 toneladas van a ese destino, "hay otros 2.000 dólares por contenedor para ingresar en Europa por lo que habría que sumar otra diferencia de 300.000 dólares".
Dottori resume (para el caso del ejemplo) que "son alrededor de 1 millón de dólares más que tenemos de costo… sin contar las demoras en la devolución del IVA y de los derechos de exportación".
