Con una participación creciente del sacrificio de hembras en la faena bovina total, los datos del primer bimestre de este año indican que el sector ganadero argentino está a un paso de finalizar la fase de retención de vientres y, consecuentemente, de dejar trunco el proceso de recomposición del rodeo nacional.
Así se desprende del Informe Económico Mensual correspondiente a febrero último, elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), donde se indica que en enero-febrero de 2013 la faena bovina ascendió a 2,16 millones de cabezas, lo que la sitúa 17,1% por encima de la registrada en igual período de 2012.
El trabajo advierte que así como ocurrió en los últimos nueve meses de 2012, en el inicio de este año el crecimiento se explica principalmente por el aumento de la faena de hembras. Detalla que en el primer bimestre de 2013, la faena total creció -en relación con los primeros dos meses del año pasado- en 316.500 cabezas, de las cuales 61,4% fueron hembras y 38,6% fueron machos. Un año atrás la faena total había mostrado un avance interanual de 109.400 cabezas, de las cuales 41,3% habían sido hembras y 58,7% machos.
Ahora, al considerar ya no sólo la participación relativa en el crecimiento interanual, sino en el total faenado en el período analizado (los 2,16 millones para el caso del primer bimestre 2012) las hembras pasaron de representar el 39,3% de los animales sacrificados en enero-febrero de 2012 al 42,5% en el primer bimestre del presente año.
Asimismo, este guarismo resultó 0,2 puntos porcentuales mayor al promedio del último trimestre de 2012, con lo cual "quedó a un paso de dar por finalizada la fase de retención de vientres iniciada en la primavera de 2009".
Cabe señalar, en este punto, que el valor crítico de faena de hembras considerado necesario para sostener el stock, es 43%. Si el nivel está por debajo de ese porcentaje, implica que se está en un proceso de retención de vientres pero si se sitúa por encima implica que hay liquidación y, consecuentemente, un freno a la recomposición de stocks.
Según el informe de la Ciccra, al final de febrero faltaba medio punto porcentual para quedar en punto neutro. Pero "de continuar la misma tendencia -advierte- en pocos meses más se reiniciará una liquidación de stocks".
Freno a la inversión
La reversión del ciclo de retención de vientres puede interpretarse como un claro signo del desaliento de los criadores y la consecuente decisión de frenar el proceso de inversión, incentivado en su momento por la mejora en los precios.
Lo ratifica el reconocido especialista Ignacio Iriarte cuando sentencia que "en ganadería, invertir es básicamente guardarse hembras" y al señalar que la creciente proporción de hembras en la faena total, es indicio de que los ganaderos han dejado de invertir.
En declaraciones a medios uruguayos, y en coincidencia con el informe de la Ciccra (aunque incluyendo datos de marzo), el experto argentino alertó sobre el crecimiento que tuvo la matanza de hembras en los tres primeros meses del año, que fue -según él- del 42%, frente al 35% que había registrado dos años antes.
Para el especialista, esta situación (evidenciada en los últimos 24 meses) viene acelerándose a partir de enero último. Cree que "si esta tendencia se confirma, en los próximos meses no sería raro que estemos en equilibrio entre faena y nacimiento".
Según Iriarte, "esta situación es consecuencia de que los ganaderos han dejado de invertir", porque la rentabilidad no se corresponde con el capital que se pone en juego.
Puso como ejemplo que "hace más de dos años, el precio de un ternero era de alrededor $ 19 el kilo y hoy vale $ 11,7" lo cual implica una caída del 35% a 40%. En tanto sobre el novillo indicó que "hoy vale $ 9,30 cuando hace dos años estaba en 12 pesos".
Además, destacó el impacto que tiene el aumento de costos. En ese sentido, dice que el criador (que es quien decide si se queda con las hembras o las liquida), necesita vender cada vez más para cubrir su costo de vida y el de mantenerse funcionando. Según él, hoy necesita el doble o el triple de lo que tenía que vender hace dos años.