31 de octubre de 2012 - 21:14

Frankenstein canino y en blanco y negro

El director de "Alicia en el país de las maravillas" retomó su corto de 1984 sobre un chico que reanima el cadáver de su perro y lo hizo un largometraje, en blanco y negro y 3D, que se estrena hoy entre nosotros.

Tim Burton regresa con la película “Frankenweenie” a la animación cuadro por cuadro que ya supo utilizar en “El cadáver de la novia” y “El extraño mundo de Jack”.

Esta técnica, también denominada stop motion y que exige que los personajes dibujados se conviertan en esculturas tridimensionales, le sirvió ahora para recrear una historia que Burton ya había filmado en 1984 como cortometraje, cuando trabajaba para la empresa Disney. En aquellos tiempos, la historia de un chico llamado Víctor (como Frankenstein) que aprovecha el poder de la ciencia para devolver a la vida a su perrito Sparky atropellado por un automóvil, se consideró demasiado fuerte y se temió que asustara demasiado a los niños. La consecuencia no fue sólo que el corto jamás se estrenara en salas sino que significó también el despido de Burton de la empresa.

Hoy el autor de “El joven manos de tijera” ha retomado su corto que duraba 30 minutos y lo ha convertido en un largometraje hecho y derecho que, justicia poética mediante, distribuye la misma Disney.

Datos técnicos

Más de 200 muñecos y sets fueron creados para este nuevo largometraje, exigidos por la técnica de stop motion, que precisa 24 fotografías por segundo de animación.

Entre los datos curiosos se destaca que hubo 17 ejemplares de Víctor y 12 del perro Sparky. Como había varios animadores trabajando en distintas escenas pero en paralelo, se necesitaron muchos muñecos del mismo personaje... y hasta suplentes, por si se dañaba alguno en el rodaje.

Artistas y modelistas pasaron meses reparando miembros, solucionando inconvenientes capilares y de la piel y remendando prendas rasgadas o sucias. Este equipo hasta halló el tiempo para crear desde cero todos los muñecos utilizados en entornos genéricos, además de varios de los personajes principales.

Los dibujos originales de Burton, algunos realizados en la década de 1980, fueron tomados por artistas que los convirtieron en esculturas tridimensionales, proyectadas luego en una combinación de silicona y látex. Sus trajes fueron cosidos con puntadas miniatura, para mantener todo en escala. Las pelucas se realizaron con cabello humano y luego se aplicaron, mecha por mecha, para que los muñecos cobraran una apariencia más realista. Dentro de cada muñeco hay una armazón de metal que actúa como esqueleto y le brinda al animador la posibilidad de moverlo y actuar las escenas con sutileza.

“Frankenweenie” presenta 24 cuadros por segundo, lo que significa que el animador debió detenerse y posicionar el muñeco 24 veces para obtener un segundo de filmación. En promedio, un animador puede producir únicamente cinco segundos de animación por semana. Contar con múltiples muñecos del mismo personaje les permite a los realizadores trabajar en más de una escena a la vez. Para esta película, hubo hasta 18 animadores trabajando de forma independiente y en paralelo.

Por otra parte, los clásicos cinematográficos de terror de la década de 1930, como Frankenstein y Drácula, inspiraron varios de los nombres de los personajes de esta película, como el ya citado Víctor, Elsa Van Helsing, Edgar “E” Gore y Mr. Burgemeister.

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