En su informe, las ingenieras Rébora y Bertona recuerdan que "la alfalfa es el cultivo forrajero más importante en Mendoza" y que "ocupa, promediando los años, el 4% del área cultivada en la provincia y el 60% de la superficie de cultivos forrajeros".
Según datos del Censo Nacional Agropecuario, en el año 2008 se cultivaban en Mendoza alrededor de 10.000 hectáreas, la mayoría con destino para heno.
Se la utiliza ampliamente como "pasto" y con este propósito se cultiva intensivamente en el mundo entero. Es una especie de verano y perenne; los cultivos comerciales generalmente tienen una duración de 4 ó 5 años.
Señalan las catedráticas que en la región de Cuyo, el volumen de pasto producido se expresa en cantidad de fardos (de 25 a 30 kg) por hectárea y por año.
"Así -señalan- podremos escuchar productores que hablan de rendimientos que van desde los 400 hasta más de 1.000 fardos por hectárea y por año". Aclaran que "esto está condicionado por el número de cortes que se realicen y por la cantidad de fardos obtenidos por corte".