Temporada de melones: por primera vez el viento Zonda fue determinante

En diciembre comenzará la cosecha. El melón primicia fue afectado fuertemente por el viento Zonda. Nadie recuerda una situación similar. Para los meses siguientes, esperan calidad y volumen en la producción.

Temporada de melones: por primera vez el viento Zonda fue determinante
La producción del melón primicia fue afectada por el viento Zonda.

Los melones mendocinos están próximos a salir al mercado. La campaña 2023/24 está en marcha y los primeros días de diciembre comenzará la cosecha.

En los últimos tres años, el clima fue un jugador fuerte a la hora de determinar el volumen y la calidad de la producción, y en esta temporada no será distinto. Eso si, en esta oportunidad se presentó bajo una apariencia que no registra antecedentes o al menos nadie recuerda una situación similar: el protagonista fue, el viento Zonda.

Pero más allá de las contingencias a las que están acostumbrados los productores, las esperanzas en salir adelante con la nueva cosecha están por las nubes.

En diciembre iniciarán con los primeros melones y la campaña se extenderá de forma ininterrumpida hasta abril.

El precio, habrá que esperar lo que decida el mercado, pero desde la cooperativa Lacofrut en Lavalle, consideran que no deberá estar por debajo de los $700 el kilo, para que la actividad sea rentable.

El melón en Mendoza

Mendoza es la segunda provincia productora de melones del país, detrás de San Juan. Junto con La Rioja, Salta y Santiago del Estero, abastecen la mayor demanda del mercado interno, en forma escalonada desde setiembre hasta mayo inclusive.

San Juan y Mendoza llegaron a representar el 40 % del volumen de melón que ingresa por temporada al Mercado Central de Buenos Aires.

Los últimos datos oficiales del Instituto de Desarrollo Rural (IDR) se remontan a la campaña 2021/22. De acuerdo a las cifras que difundió el organismo, en la provincia la principal zona de producción es la Norte y fundamentalmente la actividad se concentra en Lavalle, donde la superficie registrada fue de 204 hectáreas.

En total, el IDR estimó unas 303 hectáreas cultivadas con melón en Mendoza. El resto de la superficie dedicada a este cultivo se completa con 43 hectáreas en Maipú, 27 en General Alvear, 13 en San Martín, 11 en Las Heras y menos de 5 en San Rafael.

Los registros históricos muestran una superficie de melón que osciló los últimos 15 años entre las 200 y las 600 hectáreas en todo Mendoza.

Si bien existe una amplia gama de variedades y tipos comerciales de melón, en Argentina y en la provincia en particular se producen y se consumen principalmente dos.

Una variedad es el honey dew o rocío de miel, que es de piel lisa, esférico y de pulpa color verde clara y muy dulce. También se encuentra el melón amarillo, denominado así por el color de la piel, de forma alargada, de pulpa blanca y de textura carnosa.

Además, ocasionalmente se encuentran en los mercados melones tipo escrito o reticulado y el denominado piel de sapo.

La temporada de oferta en los mercados concentradores comienza en el mes de octubre, con el ingreso de los melones primicias, desde Santiago del Estero y Salta. Luego, en noviembre, empiezan a llegar los provenientes de San Juan.

La mayor concentración de la oferta se produce de diciembre a marzo, y es allí donde entra a tallar la abundante provisión de melón mendocino.

La oferta disminuye durante abril y mayo, con el ingreso de melones desde Salta y finaliza la oferta de la temporada durante los meses de junio y julio.

No sucedió nunca

Para su desarrollo, el melón presenta algunos requerimientos de suelo y clima que son fundamentales a la hora de llevar adelante las producciones.

Si de condiciones climáticas se trata, aún permanece fresco entre los productores las graves pérdidas que sufrieron en noviembre de 2020 cuando una tormenta granicera afectó varios distritos de Lavalle y se perdieron unos 13 millones de kilos de melón.

Las contingencias continuaron en 2021 nuevamente con la piedra mientras que en el 2022 el principal problema estuvo con las heladas tardías.

Al llegar la campaña 2023 la helada se volvió a hacer presente con afectación muy dispar y prácticamente baja, sin embargo se encontraron con una cara del clima que nunca habían visto ni padecido, el viento Zonda.

“Hemos tenido daños por heladas según las zonas pero realmente nunca nos había pasado esto del viento Zonda. La verdad que es nos complicó porque hizo mucho daño en lo que son los melones primicia nuestros”, dijo José Ortiz, de la cooperativa lavallina Lacofrut.

“El viento Zonda ha pasmado flores y melones cuajados también, después le agregamos la helada, que si bien no nos llevó todo nos afectó. Veremos cuando comience la cosecha pero en lo que es el melón primicia hemos perdido entre un 50% o 60% en algunos cultivos.

“La verdad es que la helada siempre fue lo que más nos perjudico y también el granizo, pero esto del Zonda nunca nos había pasado”, insistió el productor.

Pascual Arce, otro productor lavallino, también tuvo que padecer los efectos del viento abrazador.

“Esta temporada arrancó complicada porque tuvimos varios accidentes climáticos, primero nos castigó un viento sonda de 48 horas y eso hace que la planta se estrese, se lastime, pierda cuaje, fueron dos días de viento que provocó mucho daño. Después vino la helada que en sectores de la parte sur y el norte de Lavalle también complicó. En este momento no tenemos fruta, no tenemos tamaño y lo que quedó ya veremos”, explicó.

“Lo que hace a los melones primicia va a haber poco, pero en cuanto a los que se sembraron después, esos vienen bien y veremos qué pasa con el tiempo”, añadió Arce.

La cooperativa instalada en la principal zona productora de melones en Mendoza la conforma un grupo de 25 agricultores, chicos y medianos, que producen, empacan y venden en el mercado interno tanto melones como uva de mesa.

La producción de Lacofrut se realiza en 120 hectáreas y 30 hectáreas están destinadas al melón primicia. El destino de la fruta son principalmente los mercados de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.

“En esas 30 hectáreas con melón primicia podemos producir más o menos unos 120.000 kilos, por eso calculo que por el viento y también algo de le helada vamos a perder de esta producción unos 60.000 o 70.000 kilos”, detalló el agricultor.

Luis Escartín, titular de Frutas Escartín en General Alvear, posee 20 hectáreas de melón en el paraje La Escandinava y es uno de los escasos productores que incursionó en este cultivo en el sur mendocino.

Si bien la temporada de cosecha es posterior a la de Lavalle, el viento también lo golpeó fuerte, en este caso, en los plantines.

“Si bien en Alvear le escapas prácticamente a las helada, siempre hay un pequeño margen de riesgo. Si de granizo se trata, no tenés otra opción que colocar tela. Pero ahora nos apareció el viento. Siempre es una amenaza más y tenemos cortinas forestales para proteger el cultivo de los vientos del sur (característicos de la zona), pero en este caso nos agarró el viento del oeste (Zonda) y nos produjo muchas complicaciones”, afirmó Escartín.

El problema con el fenómeno es que “el Zonda empieza a levantar la tierra y actúa como una lija, como una arenadora. Hizo mucho daño, estimo que vamos a perder un 30% de plantines en algunos sectores, en otros menos y en otros más todavía”, aseguró.

Pese a las contingencias que afrontan los productores, están esperanzados en que la calidad del producto será buena lo que será más apetecible para los consumidores.

Si bien Ortiz reconoció que “es difícil evaluar la calidad hasta que no está la mercadería para procesarla” también aseguro que “hasta ahora, salvo esos daños que hemos tenido por el viento y la helada, creo que venimos bien”.

El precio del melón

Al igual que el resto de las actividades agrícolas, establecer un precio de venta pensando en la rentabilidad aún es temprano, y más cuando las condiciones económicas no acompañan y en medio habrá un cambio de gobierno.

Sin embargo los productores nucleados en Lacofrut ya empezaron a realizar algunos cálculos.

“Con lo que estoy viendo, con el tema los precios, me parece que este año van a ser bastante complicado establecer alguno porque además el incremento que han tenido todos los insumos que necesitamos fue mucho”, lanzó José Ortiz.

El precio del melón podría rondar los $700 el kilo. (AP Foto/Martin Meissner)
El precio del melón podría rondar los $700 el kilo. (AP Foto/Martin Meissner)

“Si tengo que hacer un cálculo, creo que este año vamos a estar alrededor de los $3.500 o $4.000, pero solo para poner una caja de melón, que lleva entre 15 a 18 kilos, en Buenos Aires”, comentó.

Según Ortiz, “hoy vale $6.000 una caja de melón en el mercado y haciendo un cálculo rápido estimo que debería valer entre $7.000 u $8,000 una caja para que más o menos sea rentable para el productor”.

Trasladando los valores que por estos días se manejan en el mercado, al consumidor, el productor lavallino considera que el kilo debería rondar los $700 “para que sea rentable”.

Igualmente, son todas estimaciones ya que al final del trayecto, la ley de oferta y demanda será la que termine por imponer su sello. “Como pasa con toda mercadería que es perecedera, se tiene que cortar y vender, después el precio lo marca la plaza, si hay cantidad baja el precio y si la oferta es menor, sube”.

Los problemas con la mano de obra

Lo padeció la cereza, el ajo y otras actividades agrícolas en esta temporada, por lo tanto el melón no será la excepción. Se trata de la lucha instalada hace años entre la mano de obra, incluso registrada, y los planes sociales.

Varios de los asociados a Lacofrut reconocen que para no depender de la mano de obra externa, eligen llevar adelante la cosecha entre otras tareas en familia.

En cambio aquellos que deben recurrir a trabajadores se encuentran con la piedra en el camino de los planes sociales.

“Con la mano de obra venimos cada vez venimos más complicado y se agrava constantemente”, reconoció José Ortiz.

“Los socios de la cooperativa se dedican al melón y uva de mesa, pero también plantan otros productos como ajo, cebolla, zanahoria, tomate, y bueno hubo inconvenientes importantes porque no había mano de obra. O la gente no quiere trabajar o se acostumbró a vivir de lo que le dan”, lanzó el agricultor.

Según describió Ortiz, “en la cooperativa tenemos a toda la gente en blanco, y se dan casos en que al momento de querer poner a la gente en blanco, como van a perder las asignaciones, muchos prefieren no ir a trabajar para no perder esos planes”, dijo sin rodeos.

En el sur mendocino también hay problemas para conseguir mano de obra, pero en este caso Luis Escartín lo atribuye más a la competencia que hay en la temporada de cosecha ya que el melón llega junto a otros cultivos, como puede ser la ciruela.

“El mercado del melón arranca con Santiago del Estero, La Rioja, después sigue San Juan y Lavalle en Mendoza, por una cuestión climática, entonces generalmente después salimos nosotros, más bien al final. Entonces en febrero normalmente nos toca competir con cultivos que pueden ser tal vez más fáciles para trabajar como es el caso de la ciruela. Y es como todo, uno elige lo mejor para trabajar, entonces para no tener problemas, nos manejamos con el grupo de gente que se que puedo acceder”, comentó.

Escartín también admitió, que ese problema a la hora de conseguir mano de obra es uno de los principales factores para que “no ampliemos la producción. Hoy con la gente que hay manejamos esas 20 hectáreas. Si nos extendemos sería ya más complicado”, indicó.

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