Se abren los mercado chinos para la ciruela mendocina

Los acuerdos fitosanitarios para exportar ciruela seca y en fresco a China están cada vez más cerca. El país asiático podría absorber la mitad de la cosecha local. Las expectativas que dejó el Segundo Congreso Internacional de Ciruela para Industria que organizó el Clúster.

Se abren los mercado chinos para la ciruela mendocina
Mendoza concentra la producción nacional de ciruela con destino a industria.

El Segundo Congreso Internacional de Ciruela para Industria que se desarrolló en General Alvear fue parte de un proceso más profundo que busca poner en sintonía tanto a productores como industriales y exportadores.

A partir de ese punto, el encadenamiento dentro del sector desde el manejo del monte hasta que la fruta llega a los mercados en el exterior, se vuelve una prioridad.

Argentina está entre los cuatro grandes productores de ciruela en el mundo, sin embargo mientras Chile, el principal competidor, produjo la temporada pasada 281.000 toneladas de ciruela fresca en 12.500 hectáreas, en el país la producción fue de 60.500 toneladas repartidas en 10.600 hectáreas.

Segundo Congreso de Ciruela para Industria. Se desarrolló en General Alvear.
Segundo Congreso de Ciruela para Industria. Se desarrolló en General Alvear.

No es posible hablar de productividad, que es lo que hacemos los productores, sin los mercados, pero también es una realidad que no es posible hablar de mercado sin productividad, es decir que no necesitamos unos a otros”, resumió Oscar Morbidelli, presidente del clúster de Ciruela.

El también productor dejó en claro que, “así como se habla de mejorar la productividad, tampoco es posible si no evolucionan los mercados. Que hacemos si duplicamos o triplicamos la cosecha, a donde la colocamos. Todo va encadenado y es por eso que nos necesitamos unos a otros”, insistió.

Se abre el mercado chino

Al cabo de las charlas y capacitaciones que se realizaron a los largo de las dos jornadas del Congreso de Ciruela, Oscar Mobidelli, presidente del Clúster cerró el evento con dos anuncios claves para el sector, tras años de negociaciones, está cada vez más próximo el acuerdo fitosanitario con China lo que permitirá exportar al país asiático fruta en fresco y también desecada.

Con respecto a la ciruela en fresco “según conversaciones mantenidas con el Senasa, estaríamos recibiendo la esperada auditoría china para el control de plagas cuarentenarias y control también de establecimientos de empaque. Esto se va a producir entre fines de enero y comienzo de febrero de 2024. Después de esto, las aprobaciones finales de los protocolos fitosanitarios correspondientes estarían muy cerca. Un proceso que llevamos 5 años”, lanzó el productor ciruelero.

Oscar Morbidelli, presidente del Clúster de Ciruela.
Oscar Morbidelli, presidente del Clúster de Ciruela.

Acto seguido, el presidente del Clúster hizo público que “China parece haber acelerado los pedidos de informe para la ciruela desecada, la razón muy probable es que están muy interesados por nuestra ciruela procesada en hornos. Seguramente razones de calidad intrínseca y otras de inocuidad, que empiezan a hacer muy importantes en el comercio internacional, hacen suponer que la ciruela desecada argentina está muy pronta a ser un producto habilitado para la importación en China. En este llevamos 4 años”, dijo exultante.

Según el productor, la aprobación china para que ingrese la ciruela deshidratada “podría darse incluso antes que la aprobación de los protocolos fitosanitarios por la ciruela en fresco”.

Tomando como parámetro los números de la cosecha pasada, de concretarse el acuerdo por la fruta desecada, el país asiático podría absorber el 50% de la producción local.

“Las estimaciones de mercado nos hacen prever unas 10.000 a 20.000 toneladas anuales de ciruela seca, lo que es una nada despreciable oportunidad de apertura de mercados. En la expectativa más conservadora, equivale a unas 30.000 toneladas de fruta en fresco. Si esta noticia se traduce en un certeza todo lo que hagamos es mayor productividad tendrá su sentido”, dijo a Los Andes Morbidelli.

Mientras siguen las negociaciones para reducir los aranceles que impone China para el ingreso de la ciruela que ronda en el 25%, conseguir los acuerdos fitosanitarios abriría las puertas para enviar de “10.000 a 20.000 toneladas de fruta desecada”.

“Los chinos prefieren la ciruela seca argentina por sobre la que producen en Chile porque allá se hace al sol y nosotros la secamos en hornos, además es mucho más linda, más bonita, tiene mucho más calidad, y también hay razones de inocuidad que son hoy en día muy importantes en el comercio exterior”, detalló Morbidelli.

Eso sería espectacular para el negocio porque con la opción de mínima solamente, si son 10.000 toneladas de ciruela desecada significa que son 30.000 toneladas de fresco. Si tomamos que este año cosechamos 60.000 toneladas, sería la mitad de la cosecha. Así si se justificaría que hablemos de productividad, pero no es más hectáreas sino en más kilos por hectáreas”, sentenció el productor.

El manejo del monte es crucial

Ante este panorama que se abre para la producción local, Hugo González, ingeniero agrónomo chileno y considerado una eminencia en el mundo en el cultivo de ciruela, aseguró que para llegar con éxito a un mercado como el asiático, es imprescindible una planificación previa porque no es igual el manejo del monte para producir y vender fruta en fresco que deshidratada.

“Si bien la producción de ciruelas para secado deshidratado y la producción de frutas frescas para el mercado China es con misma materia prima, son dos procesos productivos muy diferentes”, indicó González

“En el caso de la producción de deshidratado, necesito tener una fruta con una buena conversión de fresco deshidratado, es una fruta que la voy a cosechar, la voy a secar y la voy a guardar en bodegas en espera de tener precio. En cambio cuando hago fruta para fresco, tengo que considerar otros parámetros”, continuó con la explicación.

“Esa fruta desde el momento que la cosecho, si la envío desde Chile hasta que llegue a China son 45 días de viaje más cinco días desde que la coseché del monte, se procesó y se mandó. Si ustedes pretenden hacerlas frescas para mandar a China, la opción más cercana es pasar por los puertos chilenos y tienen que sumar 10 días más adicionales”, remarcó el especialista.

De acuerdo a González, para lograr el objetivo “esa fruta que voy a producir tiene que ser muy firme y tiene que aguantar bien, llegar con un buen grado de azúcar, por lo tanto tengo que ser más cuidadoso, hacer una poda mucho más estricta que permita tener más luminosidad, que permita tamañar más la fruta y que tengan buen contenido de materia seca, buenos niveles de potasio y calcio para que llegue en óptimas condiciones. Tengo que producir una fruta que aguante mucho tiempo, en cambio deshidratado, la cosecha, la seco y ya”, insistió.

Para el ingeniero agrónomo, la calidad de la ciruela no está en discusión ya que “si yo pongo una fruta chilena al lado de una argentina no puedo diferenciarla” en cambio, los problemas de competitividad que arrastra la producción local están enfocados en la falta de tecnificación y los ya remanidos problemas económicos.

“En Chile somos más competitivos que ustedes por qué tenemos acuerdos de libre comercio con China, Estados Unidos, Canadá, México, distintos países europeos, el Asia Pacífico, en cambio ustedes no tienen acuerdos del libre comercio y tienen que pagar, dependiendo el país donde van a exportar, entre un 15 un 30%, que puede ser la rentabilidad del negocio”, afirmó.

Hugo González, experto chileno en ciruela.
Hugo González, experto chileno en ciruela.

Para el especialista del país trasandino, esa es una de “las grandes tareas que tiene el actual presidente electo, lograr abrirse comercialmente al mundo, generar acuerdos de libre comercio para volver a recuperar la competitividad teniendo nuevos mercados, generar más ingresos para que los productores tengan dinero para invertir y por lograr hacer el mejoramiento tecnológico que hoy día está un poco frenado”.

Para González, Mendoza tiene todo el potencial para expandirse, mientras que en Chile el rendimiento promedio de los productores “sumando los que trabajan bien y los que lo hacen mal, es de 25 toneladas por hectárea” y si se compara “con el potencial productivo que he visto fincas acá, que tienen defensas contra heladas, malla anti granizo y manejan bastante bien la parte nutrición, están llegando a cosechas de 30 a 35 toneladas, o sea que tienen el mismo potencial productivo aquí que en Chile, la diferencia de porque unos llegan y otros no está en el uso de la tecnología”, comentó.

Para redondear la idea, el especialista chileno recordó que “en Chile tenemos los mismos problemas de sequía que en Argentina y tenemos que usar la misma cantidad de agua, para regar más hectáreas, por lo tanto tengo que usar en forma eficiente el agua, y se logra con tecnología, con el uso de sistema de riego”.

“Entonces es preciso generar las instancias para que hayan créditos blandos, subsidio por parte del Estado, para que los productores se motiven a invertir en mejorar estos sistemas de riego de defensas contra la helada o el granizo y así voy a poder vender la fruta a un precio racional, a un precio competitivo”, opinó.

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