¿Fin del mito? Mecánicos aseguran que pasar un auto a GNC no arruina el motor
Destacan que la clave es el mantenimiento, ya que antes no existía la costumbre de realizar controles de aceite, filtro y bujías.
¿Fin del mito? Mecánicos aseguran que pasar un auto a GNC no arruina el motor
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En medio de constantes modificaciones a los precios, muchos mendocinos apuestan por la conversión de su vehículo naftero al GNC, ya que por mes puede ahorrarse hasta $ 3.000 por mes en combustible. Sin embargo, un mito que pulula hace décadas aleja a varios del tubo amarillo, como el que asegura que "el GNC arruina el motor del automóvil".
Como si se tratara de un "no hay vuelta atrás", nunca faltan quienes prefieren quedarse con la nafta y el gasoil, antes que instalar un equipo de gas. Germán Sampieri, mecánico de Relatronic, un taller de San José, Guaymallén, que se encarga de la instalación de GNC, alejó los "fantasmas" de los detractores del GNC y aseguró que se trata de un combustible de calidad superior al gasoil, por ejemplo, aunque reconoció que, obviamente, es inferior a la nafta.
"El gas apenas trabaja con un 4% más de temperatura, algo mínimo en relación a lo que el motor está preparado. Nunca llega a ser dañino porque los motores siempre tienen un margen de temperatura", precisó Sampieri.
Desde su punto de vista, el mito acerca de que el GNC rompe el motor proviene de varias décadas atrás, cuando los equipos eran instalados a vehículos que no contaban con las revisiones y los controles adecuados de aceite, del filtro o de bujías, ni siquiera del equipamiento del que gozan los automóviles actuales.
"Ellos se acostumbraron a consumir mucho combustible. Como en ese momento era barato, nunca le pusieron plata al mantenimiento. A partir de allí, las consecuencias para los motores", recordó el comerciante de Relatronic.
Destacó, además, que los equipos de cuarta y quinta generación -los que hoy se instalan- arrancan a nafta y que hubo un giro en el mercado para adaptar el vehículo al GNC sin inconvenientes.
"Antes no le cambiaban el aceite, ni el filtro, ni las bujías. Como el gas era barato, le metían kilómetros 'a lo loco'. Después empezó otra conducta más responsable y ya no hay problemas", contó.
En sintonía, Vanina, de Escalada GNC (Dorrego), subrayó que es "imperceptible" la diferencia entre la nafta y el gas, tanto al andar como en el rendimiento del motor. "Cuando les ha ido mal con el GNC es porque el auto estaba fuera de punto. Por eso resaltamos siempre la importnacia del mantenimiento", afirmó la mecánica de Escalada GNC.
En ese sentido, aclaró que los costos de mantenimiento de un auto con GNC son similares al del cualquiera que funcione a nafta o a gasoil. "Poner GNC no significa que gastes más en mantenimiento. Hay que hacer los mismos controles, como el cambio de aceite y filtro cada 10.000 kilómetros o prestar atención a las bujías", esgrimió.
Por su parte, Hugo Lamy, presidente de la Cámara Argentina de Productores de Equipos de Gas (Capec) y titular de Cervantes Gas, confirmó que se incrementó la demanda de instalación de equipos de GNC.
"La gente confía de nuevo. Son más las consultas que las colocaciones por día, pero antes no había ni llamados y ahora sí la gente viene, pregunta sobre el costo, rendimiento, rentabilidad, amortización”, expresó el empresario, quien indicó que un equipo de GNC cuesta entre 20 y 24 mil pesos y el precio no ha variado en los últimos meses.