Fabricio Márquez, escritor: “Vine al mundo para esto”
Hoy presenta en su Rivadavia natal la novela ganadora del premio Vendimia, “Lo profundo del marcito”. Perfil de un autor “proletario”.
Fabricio Márquez, escritor: “Vine al mundo para esto”
Foto:
Fabricio Márquez (45) se define como escritor y vive en función de esa idea; cuenta que delante de la computadora trabaja “horario de oficinista”, con la constancia del que busca sacar el mayor provecho a los minutos, y para eso suele evitar las distracciones y se encierra largas horas en su cuarto o, a veces, se va algunos días de la casa buscando esa soledad que lo inspire, que lo atrape, que lo obligue a avanzar en la historia de turno. “Por escribir me he perdido algunas cosas de la vida, pero no me arrepiento”, sostiene.
Es soltero y vive con sus padres. Dice que es un escritor “proletario” y que mientras la literatura no le permita subsistir -duda que alguna vez eso ocurra- los trabajos que ha tenido le sirven para comprarse tiempo para sentarse a escribir. Su novela “Lo profundo del marcito” ganó el premio Vendimia 2015 y esta noche la presentará en el teatro Bianchi de Rivadavia, el pueblo donde nació y vive.
“No sé si soy buen o mal escritor pero esto es lo que he venido a hacer al mundo”, dice durante la charla en su cuarto: una cama, la PC debajo de una ventana siempre cerrada, el monitor más elevado gracias a una pila de cuadernos, una puerta que da al patio y algunos libros en dos estanterías, una de ellas armada con cajones de fruta pintados de negro.
Allí escribe, les da forma a sus personajes y encadena historias en relatos que se vuelven complejos. Esa manera de contar las cosas es lo que elogió el jurado del Premio Vendimia de Novela 2015 y la de esta noche será la primera presentación que Márquez hace de su libro. “Es a las 21 y habrá también una muestra plástica de artistas amigos, poesía y algo de música”, enumera mientras da retoques a un video de unos minutos que arma en su computadora y que será una especie de “detrás de escena” del año y pico que le llevó la obra.
Márquez comenzó a escribir hace mucho. De hecho, a su primera novela, “Averno pueblo”, le destinó 18 años hasta que un día entendió que jamás la publicaría, que había quedado atrapado en un universo de personajes que no terminaban de cerrar la historia.
En lugar de frustrarse cortó por lo sano: abandonó el proyecto y rescató una serie de relatos que transformó en cuentos, los presentó al Vendimia 2012 bajó el título “Barrio Alborde” y obtuvo el primer premio de aquel concurso literario.
Luego, en 2013 estudió Letras y a la par comenzó a delinear otra novela, pero a la carrera la abandonó al año siguiente por problemas familiares, que también demoraron el libro. A comienzos de 2014 se ofreció a cuidar la casa de una amiga: “Se fue de vacaciones y me quedé allí. En esos diez días de soledad conseguí el esqueleto de la historia, el ritmo y los personajes”.
La novela de Márquez habla de Paula -una chica de 20 años-, de sus traumas, de su amor por otra mujer y de una cantina a la orilla del agua, tal vez de un lago. El autor la escribió en primera persona y asumió el papel de Paula: “Creo que las mujeres tienen mucho para decir y lo hacen mejor que nosotros; este es el tiempo de ellas y me sentí cómodo asumiendo su lugar”. Dice que al libro lo escribió “por etapas: en aquella casa, en este cuarto, cuidando una finca y también un tiempo en San Luis”.
-¿Y ahora en qué está?
-Trabajando ideas que me dan vueltas en la cabeza para otro libro y a cargo de un taller literario en Junín para chicos discapacitados, una experiencia hermosa que confirma que todos tenemos algo para contar, solo hay que encontrar la manera.